Mundo ficciónIniciar sesiónEva vivió su vida entre rechazos y fracasos. Cuando la persona que más odiaba alcanzó sus sueños, y la humillación estuvo a punto de destruirla por completo, algo dentro de ella cambió. Decidió renacer. Si para lograrlo necesita descaro, ambición… y a Andrew Palvin, entonces eso tomará. Porque si él es la pieza que falta para cumplir sus sueños, Eva hará lo que sea necesario. Incluso robárselo a quien jamás lo mereció.
Leer másEvaEl estudio estaba en silencio.El tipo de silencio que no es paz, sino tensión.El que huele a pólvora antes del disparo.Yo ya había hablado.Había mostrado los mensajes.Los audios.Las capturas.Las fotos de las quemaduras en mi brazo.Las marcas antiguas que nadie nunca preguntó cómo aparecieron.Y aun así… el ambiente cambió cuando el productor del podcast levantó la mano.—Tenemos a Hellen en línea.Mi estómago se hundió.Por supuesto que llamaría.Por supuesto que no iba a quedarse en silencio.El entrevistador activó la llamada.—Hellen, gracias por comunicarte.Su voz entró suave. Perfecta. Controlada.—Gracias por darme la oportunidad de aclarar esto —respondió con un tono casi dulce.No temblaba.No lloraba.No gritaba.Eso fue lo que más miedo me dio.—Estoy profundamente decepcionada —continuó—. Yo ayudé a Eva cuando nadie más lo hacía. La llevé a mi casa. Le di trabajo cuando estaba endeudada. Le presenté a mi esposo.Pausa estratégica.—Y ahora intenta destruir mi f
EvaEl estudio del podcast no es lo que imaginaba.No hay luces dramáticas ni escenario ostentoso.Es pequeño. Sobrio. Casi íntimo.Pero sé que millones estarán escuchando.La productora me ajusta el micrófono.—¿Lista?No.Pero asiento.Porque ya no se trata de si estoy lista.Se trata de si estoy dispuesta.Y lo estoy.El conductor entra. Sonríe. Profesional.Yo devuelvo la sonrisa tan bien como puedo y detrás de las cámaras puedo ver a Rubi animarme.—Gracias por aceptar venir.—Gracias por invitarme.Su tono es suave al inicio.—Tu nombre ha estado en el centro de una polémica muy fuerte. Se te ha señalado como la mujer que intentó destruir un matrimonio.No bajo la mirada.—Sí.—¿Vayamos al punto de todo esto son las acusaciones de Hellen reales?Silencio.Respiro mientras analizo todo lo que tengo preparado, esto podría salvarme o destruirme, y mi cuerpo lo sabe bien. —No.—Entonces cuéntanos qué pasó. Queremos tener tu versión.Y empiezo.No con Andrew.No con la boda.Empiezo
EvaEl mensaje llega a las 11:47 a.m.Número desconocido.Pensé que era otro insulto. Otro periodista disfrazado. Otro intento de provocación.Pero no.Podcast: “Confesiones de Estrellas”.Lo conozco.Anónimo. Elegante. Cruel cuando quiere serlo.Han destruido carreras.También han limpiado nombres.Queremos ofrecerte un espacio para contar tu versión. Sin edición manipulada. Sin preguntas pactadas. En vivo.Mi pulso se acelera.No es una entrevista cualquiera.Es una oportunidad.O una ejecución pública.Entro a la sala.Rubí está en el sofá con Mateo, viendo una película como si el mundo no estuviera en guerra.Es lindo ver algo así de dulce de vez en cuando, ambos están en el sofá cubiertos por la manta de corazones de Rubi.—Me escribieron —digo.Rubí baja el control.—¿Quién?Le muestro el teléfono.Mateo se endereza.—Eso es grande.—O peligroso —respondo.Rubí me observa.—Es exactamente lo que necesitas.—¿Exponerme más?—Controlar la narrativa.Mateo asiente.—Si no hablas tú
Eva Intentar reconstruir algo que deje a la mitad es duro, sabía que sería duro incluso más que comenzar desde cero sin embargo nunca imaginé que iba a ser tan duro. El primer casting al que vuelvo es pequeño. Un papel secundario en una serie digital. Nada que hubiera aceptado antes. Nada que hubiera considerado digno de mi nombre cuando estaba en la cima. Ahora solo quiero trabajar. Solo quiero volver. Me siento en la sala de espera con otras actrices. Algunas me reconocen. Lo noto en la forma en que cuchichean, en las miradas que se deslizan y regresan demasiado rápido. Una sonríe con falsa cortesía. —Hola, Eva. —Hola. No dice nada más. No hace falta. Su teléfono vibra y, sin discreción, la pantalla se ilumina con un titular que reconozco demasiado bien: “La actriz que intentó destruir una familia regresa a los escenarios.” Me quedo quieta. No debería mirar. Abro mi propio teléfono. Error. Hay nuevos artículos. Nuevos hilos. Nuevos videos editado
Eva La puerta se abre de golpe. —¿Qué está pasando? La voz de Rubí corta el aire como una tijera. Daniel y yo nos quedamos en silencio automático. Yo estoy de pie, con los brazos cruzados; él frente a mí, tenso, como si todavía estuviera defendiéndose de algo invisible. Rubí entra con la mochila colgando de un solo hombro, el cabello desordenado y los ojos demasiado atentos para su edad. Nos mira. Nos mide. —¿Están peleando por la deuda? Mi corazón da un salto. —¿Qué deuda? —pregunto, girándome hacia Daniel. Daniel cierra los ojos apenas un segundo. Ese segundo lo dice todo. La sangre me hierve. —¿Qué. Deuda? Rubí traga saliva. —Eva… —Rubí —mi voz ya no es suave—. ¿Qué pasa con la deuda? Daniel interviene antes de que ella responda. —Yo lo resolví. —¿Resolviste qué? —El millón. El mundo se detiene. Un millón. La demanda. La amenaza constante sobre nuestras cabezas. —¿Cómo que lo resolviste? —mi voz suena baja. Demasiado baja. Rubí
EvaOdio cuando tiene razón.No Andrew.Daniel.Es peor cuando la verdad viene envuelta en calma.No estoy llorando.Eso es lo primero que me repito cuando cierro la puerta del apartamento y dejo caer las llaves sobre la mesa.No estoy llorando.Solo me cuesta respirar.La discusión con Andrew todavía vibra en mi pecho como un eco que no se apaga.“Es mi hijo.”Lo dijo como si yo estuviera intentando arrancarle el corazón.Como si yo fuera la villana.Como si todo esto no hubiera empezado mucho antes de que yo decidiera dejarlo.Me quito los tacones y los lanzo lejos. Uno golpea la pared.Perfecto. Otra cosa rota.Daniel está sentado en el sofá.No me había dado cuenta de que estaba ahí hasta que habla.“Odio que venga sin avisar” —¿Y?Su voz no es suave.No es comprensiva.Es directa.Levanto la mirada.—¿Y qué?—Rubi me contó que estuvo aquí ayer y que le dijiste todo ¿Cómo te fue? Me río.Una risa vacía.—Claro. Andrew se arrodilló, me pidió que lo ayudara a destruir su matrimoni
Último capítulo