Andrew
Habían pasado días desde aquel leve apretón de mano. Días de micro movimientos. De párpados que temblaban. De médicos que hablaban en términos técnicos que yo ya entendía demasiado bien.
“Respuesta neurológica favorable.”
“Estimulación positiva.”
“Pronóstico reservado pero esperanzador.”
Yo ya no celebraba palabras.
Celebraba gestos.
Esa mañana estaba sentado a su lado como siempre, con el café frío en la mesa auxiliar y su mano entre las mías.
—Hoy tu hijo decidió que quiere apr