Mundo ficciónIniciar sesión¡Una celebración en las Vegas que termina en boda y embarazo! *** Osíris junto a su mejor amiga deciden ir a las Vegas para celebrar que se han graduado de la universidad. Aiden junto a su mejor amigo también tienen la misma idea, pues ellos también son graduados. Tras muchas copas, locuras y diversión, ¡Osíris y Aiden amanecen casados! Cómo ambos tienen a padres poderosos, el divorcio no es un problema, pero en ellos no aplica eso de: lo que pasa en las Vegas se queda en las Vegas. Osíris, como consecuencia de esa noche loca que casi no recuerda, queda embarazada y decide tener a su hijo, aunque eso le cueste la relación con sus padres y la renuncia de sus sueños. Cinco años después, Aiden, quien es un príncipe, asiste a una fiesta de caridad y la ve tan hermosa como la recordaba.
Leer másTarde, así estaban por tomarse más tiempo del que tenían para celebrar. La despedida fue una total locura, la diversión fue tanta que decidieron quedarse un poco más y ahora estaban contra el tiempo.―Debimos venirnos antes. ―Gruñó Ana bastante estresada. ―Todavía estamos bastante retrasadas, ¿Cómo es que terminaremos en tres horas? ―Osi le tendió un té.―Tenemos equipo para absolutamente todo, deja el estrés, ¿Puedes? ―Ana resopló, es su boda, ¿Cómo le pide calma? ―Todo saldrá perfecto, el novio y sus caballeros estarán con resaca, pero es todo. ―Bromeó.―No solo ellos. ―Se quejaron Chris, Laura y Maria. ―No debimos ponernos a la altura de esos hombres. ―Continuó Chris con sus quejas. ―Siento que me voy a morir, ¿Cómo pueden beber tanto y seguir de pie como si nada?―Yo se los advertí. ―Gruñó Ana. ―Ahora miren como están. ―Miró sus brazos, ellos están canalizados para ayudarlos a reponerse mejor. ―Si no hubiera sido por la doctora seguramente mi boda sería vómitos y quejas. ―Rodó los
Ana estaba realmente desanimada, ella ama a sus bebés, ama ser madre y adora la vida que lleva, pero verse caminando con ayuda de un bastón porque sus bebés son enormes, la acomplejó un poco. ¿Por qué rayos se metió con un hombre tan alto y corpulento? Se llamó tonta.―Mami. ―Stormi entró a la habitación y subió a la cama. ―La tía Osi y yo vinimos a buscarte, es tu despedida, mami, vamos. ―Ana le sonrió a su hija, ¿Cuándo pensó ella que su despedida sería en casa y con su hija presente?―Stormi tiene razón, debes pararte de esa cama. ―Osi agrandó la sonrisa. ―Izan se unió a los chicos, así que no tendrán una diversión plena. ―Ana carcajeó, esa amiga suya de verdad que es un caso perdido.―Pero teníamos planeado ir a un buen restaurante y después pasar por algo de diversión. ―Suspiró.―Créeme, mami, las chicas se han esmerado, ¿Las dejarás así? ―Ana miró a esas dos con ojos entrecerrados.―¿Qué están planeando ustedes? ―Stormi agrandó la sonrisa.―Dile tú, tía. ―Osi se sentó en la cama
Vientre enorme, niños inquietos, esposo celoso y posesivo, Ana lo tenía todo en contra, pero nada la detendría a participar en su propia fiesta de despedida de soltera, ella saldría y arrasaría con el mundo mismo si era preciso.―No, suéltame. ―Luchó para que se quitara de encima. ―No me harás el amor, sé lo que quieres lograr y no lo voy a permitir. ―Carcajeó al forcejear un poco más. ―¿Sabe el duque que esto es violación?―¡No vuelvas a decir eso! ―Gruñó molesto reaccionando tal cual Ana lo quería, pero verle esa sonrisa en la cara lo puso sobre aviso, así que no la soltó como tenía pensado hacerlo. ―Abre esas piernas y déjame hundirme en mi cøño. ―Exigió enloquecido, si bien se la quiere føllar hasta dejarla agotada y durmiendo hasta muy tarde, muere por poseerla, está jødidamente excitado. ―No seas esa bruja de la discordia y déjame føllarte.―Kalen cariño. ―Ana apretó las piernas, pero su marido fue más fuerte que ella y se las abrió así logrando quedar como deseaba. ―No, cariño,
―No digas eso. ―A Osi se le cristalizaron los ojos al verla tan decaída. ―Sabes que no es así, tú lo hiciste todo por ese niño. ―La obligó a que la mirara. ―Venia de la calle, donde la vida es jodidamente dura. ―Ana sollozó. ―Sabes que no siempre se puede ganar y no siempre podemos hacer que las cosas salgan como lo deseamos. ―La ayudó a sentarse para colocarse a su lado y abrazarla. ―Pero no puedes ponerte así cuando otros niños necesitan de ti. ―Besó su cabeza. ―No pudiste hacer nada más por Abraham, pues hiciste todo lo que estaba a tu alcance, pero ¿Qué sucede con los otros niños? ¿Acaso no merecen tener todo de ti? ―Ana se estremeció por el sollozo. ―Pero yo quería ayudarlo a él también. ―Le hizo saber. ―Y lo estás haciendo, permitiendo que se encarguen de las cosas es tu manera de ayudar ahora mismo. ―Le sonrió con cariño. ―No todo está perdido, nadie te ha dicho que dejarán al niño a su suerte, solo están evitando que quedes en el fuego cruzado, Kalen no está de acuerdo y yo
―Atrás de mí. ―Aden se puso en pie. ―¿Qué hace aquí? ―Miró al hombre que sin importar empujó a la mujer que trataba de detenerlo. ―Háganse a un lado y nadie saldrá herido. ―Le tendió una carpeta. ―No tienen por qué estar en este fuego cruzado, dennos al niño y olvidaremos todo esto. ―Ana bastante nerviosa marcó el número de su marido. ―¿Qué sucede, tormenta? ―Kalen paró la junta, su mujer jamás lo llama cuando sabe que está en junta. ―No te daremos al niño. ―Sentenció Aden alarmando a Kalen. ―Abraham ahora está protegido por las autoridades de Mónaco, y nosotros tenemos a Inglaterra y España como aliados, no les conviene hacer una estupidez. ―Se negó a tomar la carpeta. ―Bien, entonces lo quieren todo por las malas. ―El hombre tiró la carpeta en el suelo y dando media vuelta se marchó. ―Absténganse a las consecuencias, se han metido en un problema que no les pertenecía. ―Ana al mirar el móvil ya su marido no estaba en línea. ―¿Pueden hacer esto? ―Ana miró con preocupación al homb
Ana suspiró profundamente, arrastrando los pies como siempre se metió al baño para asearse, debe preparar a su hija para enviarla al colegio, mantiene ocupada y cuando tiene tiempo libre le fascina encargarse de su bebé, ahora tiene el tiempo que no tenía antes y lo aprovecha para dedicárselos a su familia. ―Dios. ―Susurró llevándose la mano al vientre y bostezando. ―¿Se han movido? ―Cayó en cuenta al sentir nuevamente los pequeños movimientos. ―Cielo. ―Corrió fuera del baño. ―¡Se han movido! ―Kalen quien estaba dormido, despertó alarmado por los gritos de su mujer. ―¿Qué sucedió? ―La recorrió con la mirada. ―Se han movido. ―Le llevó la mano al vientre. ―Ahora sí se siente bien. ―Kalen al sentir el pequeño golpecito la miró con ojos grandes, él está realmente impresionado. ―¿Esos son los movimientos? ―Ana asintió con una enorme sonrisa en los labios. ―Se están moviendo. ―Colocó la otra mano, para él es una experiencia única. ―Mis hijos se mueven. ―Agrandó la sonrisa realmente
Último capítulo