Aiden miró al niño y lo reconoció de inmediato, es el mismo que estaba en la gala benéfica y quien le aseguró que estaba cuidando a su madre por su padre. Él miró a Osiris y su corazón pareció volverse loco.
La mano en su pecho aprieta su camisa y la otra sujetó fuertemente el marco de la puerta para no caer de culo. Osiris entró en pánico al verlo palidecer, ella miró a su hijo y no encontró el tono adecuado ni las palabras justas.
Abrió los ojos como una desquiciada y plantó la mirada en su h