Ana estaba realmente desanimada, ella ama a sus bebés, ama ser madre y adora la vida que lleva, pero verse caminando con ayuda de un bastón porque sus bebés son enormes, la acomplejó un poco. ¿Por qué rayos se metió con un hombre tan alto y corpulento? Se llamó tonta.
―Mami. ―Stormi entró a la habitación y subió a la cama. ―La tía Osi y yo vinimos a buscarte, es tu despedida, mami, vamos. ―Ana le sonrió a su hija, ¿Cuándo pensó ella que su despedida sería en casa y con su hija presente?
―Stormi