Vientre enorme, niños inquietos, esposo celoso y posesivo, Ana lo tenía todo en contra, pero nada la detendría a participar en su propia fiesta de despedida de soltera, ella saldría y arrasaría con el mundo mismo si era preciso.
―No, suéltame. ―Luchó para que se quitara de encima. ―No me harás el amor, sé lo que quieres lograr y no lo voy a permitir. ―Carcajeó al forcejear un poco más. ―¿Sabe el duque que esto es violación?
―¡No vuelvas a decir eso! ―Gruñó molesto reaccionando tal cual Ana lo q