Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de ser abandonado por la mujer que amaba, para casarse con otro hombre. La amargura del CEO Volkov se instaló en su corazón, se convirtió en un tirano frio y despiadado con todo lo que le rodeaba, ella se lo había llevado todo de él. Más sin embargo tiene que darle un heredero a su familia y continuar con el legado Volkov, es así que acepta un matrimonio por contrato con otra familia adinerada y la suya. Pero la hermosa Domenica Montana, la hija menor de una familia de alta elite, será su karma, y su perdición. El solamente busca un hijo, pero quizás encuentre de nuevo el amor.
Leer másEn el mes que faltaba para que Doménica diera a luz, el CEO Volkov, no dejó de esforzarse para recuperarse, comenzó a recibir terapia diariamente, y aunque le dolía muchísimo, él quería ponerse de pie para cuando la nena naciera. — ¡Mira mamá, papá ya puede caminar un poquito más! Papá, apoyate en las muletas, no quieras comenzar a correr todavía. Domi, vino a ver a su esposo con muchas batallas, su barriga era enorme, su rostro ya estaba pálido y desencajado, estaba a nada de dar a luz. — Cariño, se nota que la barriga te cansa mucho, por ahora tu debes de estar en cama. — Es inútil, no me siento cómoda en ningún lugar, la bebé ya debe de salir, siento que voy a llegar a los diez meses de embarazo. — Lenin, vió que su esposa llevaba un embarazo diferente al de Leo, su barriga era más redonda y grande, además de que estaba más sensible, si no le hacía un cariño después le reclamaba que tal vez ya no la amaba porque estaba muy gorda. Esa tarde, Lenin, estaba con Leo,
Emill, Joshua Rodriguez y Donovan Heineken, entraron al edificio donde sabían estaban los jefes de la yakuza que los habían emboscado. Los calientes mafiosos con armas en mano y sus hombres detras de ellos, iban dejando muerte a su paso. Vestidos de negro de pies a cabeza y una máscara que ocultaba su identidad avanzaban casa piso haciendo maniobras y mostrando que tenían una puntería perfecta. — ¡No dejen a ninguno vivo, que aprendan todos que quien se mete con la mafia de los Rodríguez y la mafia Ferreti, van a ir directo al infierno. Emil, pudo vengar la condición de su hermano, el seguía recuperándose en terapia intensiva con su esposa al pie de la cama. Pronto llegaron hasta los jefes, inútil fue la resistencia, ellos fueron asesinados por el imponente y despiadado Emill. — La próxima vez avísame con más tiempo que tenemos una guerra con otra mafia, Emill, estaba de viaje con mi novia cuando me llamaste. — Donovan, decía a su socio. — Tú vas a estar disponible par
Las regordetas manos de Leo, acariciaban el rostro de su madre. Domenica, no dejaba de llorar, le estaba pasando de todo en ese momento. — Cariño, no sabes lo angustiada que he estado desde que te llevó de nuevo ese Charles Johnson, ¿Cómo estás mi cielo? ¿Te hizo daño? Alina, acariciaba los cabellos de su hija, la menor de sus hijas era su adoración. — No, no me hizo daño físico ese idiota, pero me separó de mi familia y también hirieron a Lenin, Donovan, ya me dijo cuál es su estado, pero él no puede morir, mamá, no cuando lo amo tanto, además los bebés y yo los necesitamos. — Quieres decir el bebé, ¿Cierto? — No, quiero decir los bebés, estoy embarazada, mamá, voy a tener otro hijo de Lenin, así que no se puede simplemente ir y dejarnos abandonados. — ¿Otro bebé? Bueno... Creo que cuando Lenin, despierte va a estar feliz de saberte embarazada. — Domenica se ha propuesto poblar el mundo, mamá, parece un conejo. — Darriel, le hacía bullyn a su hermana. — ¡Darriel,
De la mansión Volkov, que era hogar de Lenin y Domenica, una maleta para Leo, fue llevada con rapidez al aeropuerto, todo lo que ocupaba el niño estaba ahí, biberones fórmula, pañales, ropa y unas frazadas. El avión despegó apenas Alina, llegó con el niño. Durante el vuelo las azafatas estuvieron pendientes de cualquier cosa que necesitara. El niño no dejó de repetir y repetir mamá mientras estuvo despierto, después se quedó dormido en los brazos de su abuela. (...) Mientras tanto en el hospital, Dorian tendría que ser intervenido en el quirófano. Y mientras el magnate estaba siendo operado, el médico que atendía a Doménica, salió a dar noticias. — ¿Familiares de Doménica Montana? — ¡Somos nosotros! ¿Cómo está ella? — Darriel, se apresuró a preguntar. — ¿Quién de ustedes dos es el esposo? Hay una noticia que debo darle, ¿Es usted? El médico se dirigió a Donovan, él se aprecia a su padre y Domenica a su madre, así que al no encontrar rasgos similares, asumió que e
Último capítulo