Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de ser abandonado por la mujer que amaba, para casarse con otro hombre. La amargura del CEO Volkov se instaló en su corazón, se convirtió en un tirano frio y despiadado sin corazón con todo lo que le rodeaba, ella se lo había llevado todo de él. Más sin embargo tiene que darle un heredero a su familia y continuar con él legado Volkov, es así que acepta un matrimonio por contrato entre otra familia adinerada y la suya. Pero la hermosa Domenica Montana, la hija menor de una familia de alta elite, será su karma, y su perdición. El solamente busca un hijo, pero encontrará mucho más en esa indomable mujer de ojos tan brillantes y únicos.
Leer másA Domenica se le calentó el rostro, se sonrojó al instante que escuchó las osadas palabras del hombre ruso. Ahí estaba él tan cerca con ese encantador acento, con ese rostro tan atractivo como pocos, y esa mirada azul penetrante y profunda. — ¡Tú...! No te hagas ilusiones, eso no va a pasar, dijiste que concebiríamos por medio de inseminación, dijiste que no me tocarías, ahora te jodes porque no voy a permitir que me pongas uno solo de tus dedos encima. Domenica no se daba cuenta de que al desafiar al CEO, solamente lo estaba interesando más. Estaban tan cerca el uno del otro que bastó un movimiento del hombre para que sus labios se juntaran. El dominante magnate acercó el cuerpo de Domi hacia él para intensificar el beso. Sus lenguas danzaron al unisono por unos momentos, ambos se estaban dejando llevar y se sentía muy bien. Fue la chica quien rompió el encanto, ella estaba muy molesta. — ¿Qué carajos crees que haces? ¡No tienes derecho a besarme, solo soy tu promet
La etiqueta era muy importante en la familia Montana, todos se encontraban reunidos en la villa, sus tres hermanos mayores habían sido llamados por su padre. — ¿Entonces te nos casas hermanita? Ya quiero conocer al afortunado que se llevará la joya de la familia. El apuesto trillizo Darriel, comenzaba la conversación, tenía una mano en el bolsillo de su fino pantalón, y en otra sostenía una copa de champaña. — ¿Te estás burlando de mí, segundo hermano? Soy tu hermana menor, tu deberías casarte primero que yo, pero mi boda será en solo unos días, ¿No deberías estarme ayudando a convencer a papá de que desista de esa idea? — Nooo, a mi no me metas, la última vez que te ayude con una de tus locuras me fue bastante mal, papá ordenó que Donovan dejara de pagarme por tres meses, ¿Sabes cuánta perdida es eso para mí? — Es solo dinero, y sé que no te hace falta, además de que puedes recuperarlo fácilmente, en cambio... ¿Dime cómo recuperaré mi libertad? — Apenas vas a casarte y
El jóven CEO estaba sentado en la oficina detrás de su fino escritorio, jugaba con los gemelos de su muñeca, lo que significaba que estaba muy enfadado. — CEO Volkov, aquí le he traído la información que me pidió acerca del heredero Johnson. — El leal asistente Dasha, se había encargado eficientemente del pedido del estricto magnate. — Entregamela. Los azules ojos del CEO ruso, leían con avidez las hojas. En ellas decía que a pesar de ser apuesto y jovial, no le tomaba ningún interés a la compañía de su padre, él solo quería vivir y disfrutar de las riquezas de su familia, sin sufrir, y sin padecer trabajos. También decía que la señorita Montana era su novia, y que la quería sinceramente, pero que su poderoso padre no iba a permitir que su hija estuviera en una relación con un hombre que aunque rico, no era exitoso, responsable y digno de ser el esposo de su hija menor. — ¿Esto es fiable? — Si, señor, yo mismo lo verifiqué, mi investigación dice que en los últimos dos
Domenica, muy a pesar de lo que ordenó su padre, salió del restaurante con la intención de buscar a Charles. Quería saber cómo seguía de la pierna, ella todavía se preocupaba por él. La bella chica condujo su auto hasta la villa de los Johnson, no le tomó demasiado tiempo llegar a la mansión, detuvo el coche, y bajó para dirigirse a la entrada principal, dónde se encontró con el mayordomo. Lo que ella no sabía era que su prometido ya estaba con los ojos puestos en ella. — Señor Volkov, su prometida a venido a la villa de los Johnson, ¿Qué quiere que hagamos? Del otro lado de la línea se escuchaba solamente la respiración enfadada del CEO. — No la pierdan de vista. La órden del ruso seria seguida al pie de la letra. — Como ordene, señor. Apenas cortó la llamada, las masculinas manos del magnate tomaron de nuevo su copa de vino para llevársela a los labios. — ¿A qué has ido ahí, mujercita? No nos hemos casado aún y ya me estás dando dolores de cabeza. (...) D
El CEO Volkov no gritó, en su rostro no hubo cambio alguno, simplemente estaba dejando claro su postura, esa mujercita no le iba a decir que hacer, o que no hacer. No a él que lo controlaba todo en su vida. Domenica estaba furiosa, nunca la habían tratado con tanto desdén, ese engreído se pensaba la última botella de agua en el desierto, pero le iba a dejar muy claro que con ella no se iba a comportar así. — El que debe entender que no quiero casarme contigo eres tú, mucho menos tener a tu hijo, o tus hijos. Ahora entiendo por qué estás aquí intentando casarte mediante un matrimonio contractual, es porque nadie te quiere por arrogante y engreído, ¿Cierto? Domenica tocó el punto más vulnerable del CEO al que todos llamaban tirano, la única mujer a la que había amado lo dejó sin importarle que tan excelente era como hombre, y como CEO, lo que lo hizo reaccionar y mostrar su lado más frío. — Yo puedo elegir a la mujer que quiera para que sea mi esposa, pero no me interesa el
El CEO pidió a su asistente que le consiguiera la información de Domenica Montana. Pudo constatar que ella era sobresaliente, con una educación de primer nivel, eso lo complacida bastante, sonrió un poco, su interés había despertado por fin, tomó su teléfono y le envió un mensaje a la chica. — Soy tu futuro esposo, el CEO Lenin Volkov, te veo mañana a las dos del medio día en el restaurante Palace, no faltes, ni llegues tarde. Domi, leyó el frío texto del hombre que parecía que le estaba dando órdenes, después arrojó el celular a la cama, todo se estaba volviendo real, su padre realmente había encontrado un esposo para ella. Pero... ¿Qué haría con lo que sentía por Charles? La bella jóven salió de la cama para buscar a su padre y suplicarle de nuevo que no la casara con ese desconocido. Bajó las escaleras y se dirigió al despacho. Mientras caminaba pensaba en lo que podía decirle para convencerlo de no continuar con esa boda absurda. Domi tocó la puerta hasta que escuchó la
Último capítulo