Los tesoros de los padres, Leo y Emir.
La controversia duró por días, las esposas de altos ejecutivos, incluso de jefes de departamentos de grandes conglomerados, anotaron el número del hombre que ofrecía sus servicios.
Al parecer era muy eficiente, lo que puso a temblar a todas esas mujeres que andaban de amantes en turno. Así que en los próximos meses se anduvieron con extremo cuidado, y muchas renunciaron a seguir con la aventura que llevaban con esos hombres adinerados.
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Esa tarde las familias Volkov, y Montana, se