Lina, eres mi vida entera. (El castigo de Adriana)
El hombre que yacía en medio del ruso y la bella mujer, de pronto lo entendió todo, ellos eran...
— Carajo, eres el esposo infiel, ¿Cierto? ¿Qué haces aquí? ¿La estás acosando? Si ella no quiere hablar contigo no insistas.
— No soy infiel, y tú no te metas en lo que monte llaman, cualquier cosa que te imaginaste con mi esposa, borrala de ti mente, primero te asesino antes de permitir que la toques.
— ¿Crees que tengo miedo? Soy mexicano, y ya deberías de saber que la mayoría de nosotr