Charles no se resigna a perder a Domenica.
El jóven CEO estaba sentado en la oficina detrás de su fino escritorio, jugaba con los gemelos de su muñeca, lo que significaba que estaba muy enfadado.
— CEO Volkov, aquí le he traído la información que me pidió acerca del heredero Johnson. — El leal asistente Dasha, se había encargado eficientemente del pedido del estricto magnate.
— Entregamela.
Los azules ojos del CEO ruso, leían con avidez las hojas. En ellas decía que a pesar de ser apuesto y jovial, no le tomaba ningún interés a la compañía de su padre, él solo quería vivir y disfrutar de las riquezas de su familia, sin sufrir, y sin padecer trabajos.
También decía que la señorita Montana era su novia, y que la quería sinceramente, pero que su poderoso padre no iba a permitir que su hija estuviera en una relación con un hombre que aunque rico, no era exitoso, responsable y digno de ser el esposo de su hija menor.
— ¿Esto es fiable?
— Si, señor, yo mismo lo verifiqué, mi investigación dice que en los últimos dos