Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa vida obligó a Brooke, aquella mañana, a dejar abandonada a su hija recién nacida frente a la lujosa mansión; su situación financiera no le permitía cuidarla. Era mejor que estuviera con su padre, el multimillonario Esteban Robinson, era su deber cuidarla y hacerse cargo de ella. “Esto será sólo por un tiempo” una promesa que Brooke espera cumplirle a su pequeña Hope. Años más tarde, Brooke regresa para vengarse de la familia Robinson y recuperar a su hija. ¿Logrará vengarse de Esteban, el hombre que tanto amó? ¿Podrá recuperar el cariño de su propia hija? Una decisión equivocada, una promesa y una venganza son los hilos que tejerán esta historia.
Ler maisLos nervios de Esteban estaban por todo el hospital debido a los dolores incontenibles del trabajo de parto de su chica, ella había decidido que quería traer a su bebé al mundo de forma natural y eso incluía nada de epidural. Él no soportaba verla así, pero se daba aliento pensando que en breve tendría su segundo hijo con Brooke, con el amor de su vida y que, por fin, después de haber pasado tanto, de haber sufrido al extremo, el universo los había unido una vez más y esta sería la definitoria.Brooke tuvo un varón precioso al cual nombraron Joy, ella miraba a su alrededor mientras sostenía a su pequeño en brazos sin poder creer lo lejos que había llegado, sin poder creer que, al fin, después de tanto sufrimiento y dolor, estaba teniendo su final feliz. Casi todos sus seres queridos se encontraban en esa habitación con ella, Esteban a su lado, disfrutando de su hijito y Sol y Massimo en la esquina opuesta, sentados en un pequeño sofá sonriendo mientras observaban a su sobrino. Todo e
Después de la conversación que Massimo y Brooke tuvieron, ella tuvo la libertad de ir en busca de Esteban, él había estando deseando tener una oportunidad de explicarle todos sus sentimientos y no se le había dado debido a las circunstancias en las que se encontraban, pero, una vez ella lo contactó, ambos dejaron sus sentimientos claros sobre la mesa, era evidente que se amaban con locura y Esteban fue el hombre más feliz de la tierra cuando ella le dijo que el hijo que estaba esperando en verdad era suyo. Las lágrimas corrieron por sus mejillas al percatarse de que, en esta ocasión, sí tendría la oportunidad de estar junto a su mujer desde el momento en el que el bebé naciera, cuando supo que su familia no tendría que separarse nunca más. Por primera vez en mucho tiempo, eran plenos. El juicio entre Emma y Massimo no demoró mucho en tener lugar, dos semanas después, estaban dando el veredicto final y, a pesar de que ella utilizó todos los métodos y recursos que tenía al alcance de s
Justo y como Esteban había afirmado, tanto él como Massimo compartían el mismo tipo de sangre y la donación le savó la vida al CEO de la editorial, a pesar de lo delicada que estuvo su salud por cuatro largos días en los que lo mantuvieron conectado a una máquina que respiraba por él.En ese tiempo, Esteban pudo contarle a Brooke todo lo que Sandra y Gerardo le habían develado. Le explicó cómo se sentía y le pidió perdón innumerables veces. Se mantuvo a su lado todo el tiempo que podía, incluso, compartieron la custodia de la pequeña Hope y de los gemelos Costello las noches que salían del hospital para descansar un poco. Por una parte, ella sintió gran alivio, por la otra solo podía pensar en Massimo y en su recuperación y en el hecho de que los dos hombres de su vida eran familia, eran hermanos y ella se encontraba justo en el medio de ambos. No fue solo hasta que sus ojos se abrieron que ella pudo soltar un largo suspiro de alivio. Massimo era un hombre fuerte por lo que, una
Cuando Esteban llegó al lugar donde el auto de Massimo estaba volcado, el pánico se adueñó de él. Había quedado completamente impacto por la forma en la que su hermano abandonó el bar después de que él le contó todo lo que sabía. Además de ser su hermano, Esteban consideraba a Massimo como su rival número uno, era el hombre que dormía cada noche al lado de la mujer que él amaba, al lado de la mujer que había sido suya una vez, pero, a pesar de ello, Esteban no era una mala persona y, después de pensarlo unos segundos, supo que su consciencia no lo dejaría tranquilo si no se aseguraba que Massimo estaba bien, sobre todo después de la forma tan abrupta en la que se había ido de ahí.No hubo prácticamente demora entre la partida de Massimo y la de Esteban, sin embargo, el primero, había recorrido los kilómetros de la carretera a toda velocidad, tanta que Esteban no fue capaz de seguirle el ritmo, no de una forma prudente, se limitó a seguir recto y esperar encontrarlo en algún momento
Último capítulo