Mundo ficciónIniciar sesiónUn matrimonio, ambas partes tienen diferentes objetivos que deben cumplir. Uno más oscuro que el otro. Rebeca ha aceptado ayudar a su padre a saldar una deuda casándose con Victor Reyes, para ser la madre sustituta de su hija. ¿El verdadero motivo? Al final asesinar a Víctor y quedarse con todo. Victor acepta a la hija mayor de Saúl, Rebeca Flores para ser la madre sustituta de su hija ¿Objetivo más a fondo? Que sus enemigos al pensar en atacar a la persona que ama, en realidad no le hagan daño a ella, si no a Rebeca. ¿Podrán estos objetivos mantenerse y lograrse?
Leer más—A ver ¿Qué pasa?.—Es que yo— Alma no se siente segura de decirlo que siente. —No es nada.—¿Segura?—Es que no sé si está bien y.Alma junto con Rebeca se siente cómo si realmente fuera su madre y siente el deseo de llamarla de esa forma y no sabe si puede hacerlo, porque hasta donde sabe Rebeca solo estaba ahí por un tiempo y tal vez en algún momento cercano o lejano se iba a marchar.—No es nada, te lo diré otro día.—Alma escúchame, nunca temas decirme algo. Yo siempre te voy a escuchar e intentar comprender. ¿Entiendes?—Si.—Bueno, ahora dame un abrazo— la niña se aferra a ella y más cuando le dice esas palabras. —Te amo, mi niña.—Yo también, vuelve pronto.—Lo intentaré, ahora ve a ducharte.La niña corre a su habitación, Rebeca sonríe y sigue su camino, pasa por la habitación de Víctor y abre la puerta olvidando que Patricia está ahí. Lo que ve no le sorprende, sabía que no se podía confiar de su palabra, con verlo en la cama acostado con ella dormida en sus brazos, él abre
La casa que con mucho años cuidó hoy estaba quemada hasta no poder mantenerse de pie, las estructuras se vinieron abajo un poco luego de que él llegó. El odio dentro de su ser creció aún más, ese hombre le había arrebatado lo último que le quedaba de su familia, así cómo le arrebató a sus padres.Martín no sabe cómo es que dieron con su dirección, ahora toda la información que había recolectado durante años se había quemado junto con su hogar y el recuerdo de sus padres. Lo único que le queda es lo que tiene en su mente, pero sin evidencia física no podría exponerlo a él y a la “Noble Reina” Había sido un total decepción ver cómo se empezó a relacionar con este hombre arruinando su vida.Se sienta cerca de los restos de la casa y deja salir sus lágrimas.—Papá, mamá, me voy a encargar de acabar con su hombre. Por defender sus vidas y por la corrupción dentro de nuestro sistema.El dolor de haber perdido a sus padres quema, jamás olvidaría que el día de su graduación su tía le informa
—¡Cuñado! ¡Por fin nos conocemos!Ella lo abraza con familiaridad, Rebeca rueda sus ojos y espera a ver qué hará él para quitársela de encima.—Lo mismo digo— responde quitándosela de encima. —Mi nombre es Víctor.—Mi nombre es Tina, pero puedes llamarme de la forma más cariñosa que prefieras.Dice extendiendo su mano para que él la bese, pero Víctor da un fuerte apretón y la suelta.—¡Víctor, hace tanto tiempo que no nos vemos!La voz de Saúl atrae la atención y viene bajando las escaleras junto a su esposa.—Lo mismo digo Saúl— Víctor mira a la madre de Rebeca. —Buenas noches señora Marta.—Buenas noches.—Bueno, papá ya lo conoce, pero mamá, Tina, les presento a mi prometido, Víctor— él entrelaza sus manos y la besa.Su madre analiza su comportamiento mientras que Tina sonríe, pero estaba disgustada. ¿Por qué le daba tanta atención a su hermana cuando ella estaba ahí frente a él?—Bueno, pasemos a comer— invita Saúl y todos lo siguen hasta llegar a la inmensa mesa.Ellos se sientan
Regresa a su habitación, se mete en su cama e intenta conciliar el sueño, pero no tenerla entre sus brazos lo hace ser consciente del vacío entre ellos. Mira la hora y habían hablado demasiado, y una cosa había quedado inconclusa, el tema de Dareck, se había dejado llevar y cambiaron el tema.Da vueltas hasta que cae rendido, se sintió como un parpadeo cuando escucha su celular vibrar. Era una llamada entrante de Patricia, deja el celular sonar y se va al baño, hace sus necesidades y cepilla sus dientes. Lava su cara y baja al primer piso, las chicas sirven el desayuno y no ve por ningún lado a Rebeca o a Alma.—¿No han bajado a desayunar?—Bajaron y se fueron al cuarto de la señora Rebeca— responde una de ellas.El problema era tanto que al parecer no deseaban comer con él.Temprano en la mañana Alma se escabulle de su cama y se va a la habitación de Rebeca, se mete en su cama y la abraza antes de volverse a quedar dormida. A las nueve se levantan y bajan en busca del desayuno, regre
Último capítulo