—Bien, aprovecha los minutos porque tengo mucho sueño.
—¿A dónde vas a viajar?
—A un pueblo llamado Gleo.
—¿Rebeca te enloqueciste? ¡Es un pueblo bajo el mando de grupos armados!
—Ya lo sé, pero la directiva ya se comunicó con ellos y nos dejarán pasar.
—No, definitivamente no irás ahí.
—¿Disculpa? No te estoy preguntando, te estoy avisando a dónde voy.
—Rebeca.
—Cuando nos conocimos te dije a lo que me dedico, bueno aquí está. Este también es mi trabajo.
Víctor piensa en el peligro que corre a