Mundo ficciónIniciar sesiónSaben lo que dicen sobre el vino, ¿verdad? Exacto, mejora con la edad. Ser asistente del CEO más reconocido del país no es el trabajo más fácil, pero me fascina. Es un buen hombre y lo respeto mucho. Por supuesto, estoy siguiendo el decoro porque, Jesús, él también es caliente, aunque él es mucho mayor que yo, pero sé cómo comportarme y nuestra relación es estrictamente profesional… Eso creí hasta que, por equivocación, me cruzo con un correo electrónico privado… Entonces, de repente, todo es diferente. (…) He visto de todo a lo largo de mi vida. Viene con la responsabilidad, ser el gran hombre en la cúspide. Después de casi 12 años de estar al mando de la empresa, sinceramente creo que lo más difícil hoy día es ser tentado por mi asistente muy eficaz, bellísima y muy joven. Las cosas se tuercen un poco cuando alguien de mi pasado aparece con algún tipo de chantaje y de repente… mi asistente está a mi lado. Ahí es cuando todo cambia. (…) Una relación entre ellos es tabú, prohibida. Andrew Tanner tiene casi 45 años y es el jefe de Johari, una hermosa afroamericana de 28 años. Todo se vuelve revoltoso, pero Andrew no puede evitar sentirse atraído por Johari e intuye que ella podría sentir lo mismo por él. ¿Podrán mantener sus sentimientos en secreto, cierto? Nadie se enteraría... ¿o sí? ******* ©Obra registrada en Safe Creative.
Leer másUn sonido gutural escapó de su boca… Su poca cordura abandonándolo mientras el placer continuaba creciendo, expandiéndose por cada centímetro de su cuerpo. Por ratos, se sentía estar flotando o quizá solo eran las sensaciones que estallan dentro de sí cada que bajaba la mirada y veía esos labios llenitos y pecaminosos, esa lengua húmeda y esa boca caliente tragarse su duro pene. No sabía cuánto tiempo llevaba allí, sentado en el borde de la cama, con una mano apoyada sobre el colchón y la otra enredándose en los rizos del cabello color ébano de su esposa. Recordaba la cena, la botella con vino que bebieron después en el jacuzzi y, lo que comenzó con un casto beso, se convirtió en un frenesí de caricias y besos apasionados. Lo que comenzó como un simple baño relajante, terminó en un desenfreno de lujuria y pasión en la habitación. Había besado cada recoveco del cuerpo de su esposa. Dibujó con su húmeda lengua cada relieve del cuerpo de Johari, amando los sonidos que ella dejaba esca
Recordaba haber bailado sobre una mesa y gritar que era el hombre más feliz porque Johari había dicho «sí» a su propuesta de matrimonio (esto último había ocurrido hace dos meses atrás). —Hice un espectáculo de mi mismo, ¿cierto? —imperó, su tono lastimero y su rostro atiborrado de bochorno. —Sí, algo así. —Su hermano se encogió de hombros—. Honestamente, Andy, nunca imaginé verte tan alegre, sonriente y feliz como anoche. Por lo tanto, no quiero ni imaginar cómo estarás dentro de un par de horas cuando digas «sí, acepto». —Oh, Dios… —recitó, dejando la taza vacía sobre la barra. Miró con grandes ojos a su hermano—. Francis, me casaré… Me casaré hoy con… Oh, Dios mío. —Se puso de pie, alzó los brazos por encima de su cabeza, entendiéndolos hacia el “cielo”—. ¡Dios, me casaré con Johari! —Sí, sí, pero no grites ni actúes como un idiota —reprendió Francis, con una sonrisa en su voz. Dejó caer sus brazos a los costados de su cuerpo y miró hacia el reloj que colgaba de la pared de la
En cuatro años pueden pasar muchas cosas. En cuatro años pueden ocurrir centenares de situaciones de las que jamás se hubiera imaginado. En cuatro años el destino puede variar, a veces para bien y otras no tanto. Y él lo sabía. Ahora lo sabía porque lo había vivido.Echar una mirada hacia atrás era… nostálgico, en el mejor de los casos. Sin embargo, después de cuatro años, por fin podía sentirse completamente feliz. No había sido nada fácil llegar a donde estaba ahora. Los obstáculos fueron muchos y el camino empinado y rocoso. Pero, al final, logró establecer un equilibrio. Logró tener esa estabilidad que siempre quiso y que tanto le costó. Ahora podía disfrutar de todo lo que la vida le ofrecía cada día, sin rendirles cuentas a nadie y, lo mejor, sin tener que ocultar nada a nadie.Era, en cierto sentido y medida, libre.Pese a todo, sabía, en el fondo, que siempre habría algo o alguien que intentará importunar su vida. Lamentablemente, el prejuicio seguía existiendo y era algo con
«Después de más de 14 años de estar al mando de la vicepresidencia de Chrome Machine, Delclaux Luciano decidió retirarse de la empresa…». «Gran y emotiva despedida al ingeniero Delclaux Luciano…». «Delclaux Luciano menciona, en su discurso de despedida, a Christopher Tanner, quien fue no solo su mejor amigo, también la persona que le dio la oportunidad de crecer como persona y profesional. “Christopher, que en paz descanse, fue la única persona que me dio la oportunidad de demostrar mis capacidades. Yo era un simple mecánico cuando comencé a trabajar en Chrome Machine. Todo lo que soy hoy día, se lo debo a mi mejor amigo”, dijo Delclaux». «Chrome Machine se queda sin vicepresidente. Tras el retiro y jubilación de Delclaux Luciano, la empresa automotriz se queda sin un miembro importante dentro de la Junta Directiva...». «Chrome Machine anunció a su nuevo vicepresidente corporativo. A solo un mes del retiro del ingeniero Delclaux Luciano, Tanner Andrew, CEO de Chrome Machine, da la
Su pene palpitó con necesidad cuando ella se quitó la falda, deslizándose por sus caderas y muslos. Inclinándose hacia delante, ella terminó por hacerla a un lado y, Dios lo ayude, su corazón latió con brío, entre otras cosas, cuando todo lo que podía ver era a Johari solo en ropa interior de encaje rojo. —Estás… matándome —espetó, ahogando un jadeo mientras le daba otro apretón a su pene. —Daddy, estoy mojada con solo mirarte. —Su respiración se atascó cuando la vio tocándose a sí misma, acariciándose la vagina por encima del encaje—. Mhm, se siente tan bien, Daddy. —Abrió las piernas y se frotó, con una mano, la vagina mientras, con la otra, se tocaba los senos. Los labios entreabiertos, soltando suspiros por lo bajo y mirándolo con un deseo ardiente. —Johari —gruñó, haciendo todo lo posible para no saltar sobre ella. Ella dejó de tocarse, sonrió y se llevó un dedo a la boca, simulando una felación. Dios, lo estaba volviendo loco y el poco autocontrol estaba al límite. —Daddy,
Hace poco más de un año y medio atrás nunca se le cruzó por la mente que podría vivir a flor de piel todo el deseo y atracción que despertó su asistente. Hace unos meses atrás nunca se le cruzó por la mente que todo ese deseo y atracción podría evolucionar en sentimientos. Hace unas semanas atrás nunca se le cruzó por la mente que podría afrontar el prejuicio que arraigaba por tener una relación estable y seria con su asistente. Pero, a pesar de todos los contratiempos, los altibajos, los obstáculos, el prejuicio, entre otros, hoy día estaba viviendo y experimentando una vida llena de amor al lado de una persona que vio en él mucho más que una imagen de renombre. Una persona que realmente vio lo que se escondía detrás de su máscara de profesionalismo. Una persona que fue capaz de ver al hombre detrás del CEO. Johari había logrado lo que nadie antes logró… Ella lo enamoró. Ella logró, sin ser consciente, que él se enamore por primera vez en su vida. Johari Woods era, hoy día, la muje
Último capítulo