Mundo ficciónIniciar sesiónMarcada por un vampiro y condenada al rechazo, Gema vaga sin rumbo, convertida en la amenaza que nadie quiere cerca. Su exilio parece eterno… hasta que llega al territorio de la manada Sangre Carmesí, una ciudad donde la oscuridad gobierna y nada es lo que parece. Allí, entre cazadores, cambiaformas y vampiros, Gema deberá luchar para quedarse… enfrentándose no solo a criaturas oscuras, sino también a un cazador que la odia tanto como la necesita.
Leer másLeonardoEntro en la sala y mi mirada se clava de inmediato en él. Kai. El cazador de la casa de la serpiente entra junto a mi maestro y su hermano Ralik, mi pupilo.¿Qué hace este idiota aquí? Casi puedo sentir su desafio de su sola presencia y entonces frunzo el ceño.Bel está a mi lado, tranquila, y Gema… como siempre, demasiado centrada en lo que se nos viene por delante esta noche como para fijarse en mis celos.—¿Qué hace él aquí? —escupo, sin poder contenerlo.Carlisle levanta las manos, como si pudiera calmarme con un simple gesto.—Leonardo —dice—. Kai es uno de los magos más fuertes que tenemos. Lo necesitamos para esto.Mi mandíbula se tensa.Es la verdad, cuantos más cazadores mejor. Ralik observa desde atrás, tranquilo, Kai sonríe como si nada importara…Esta misión no necesita distracciones. La puerta se abre de nuevo y Kevin entra acompañado de Kain y un grupo de hombres lobo. Kain no deja de mirar a Bel y observo a Gema mirandolo y puedo notar que las comisuras de sus
GemaEstos días hemos estado vigilando las zonas que nos indicó Hugo y, efectivamente, hay un constante ir y venir de vampiros. En una de esas noches incluso vimos al vampiro rubio; creo que se llamaba Sergio.No parece que estén haciendo nada sospechoso. Ni siquiera ha desaparecido ningún cazador de la Orden, lo que me lleva a pensar que no quieren llamar la atención. Y precisamente eso es lo que más me preocupa… me da muy mala espina.Kevin cree que lo más probable es que se estén preparando. Han pasado ya dos meses desde el encuentro de Hugo con Sergio y hay demasiadas incógnitas. No sabemos qué planean los vampiros, ni si consideran que Hugo podría ayudarnos. Todo está demasiado tranquilo, y sé —por experiencia— que eso nunca es buena señal.Cuando regreso a la Orden, Leonardo está hablando con un anciano, me sorprende porque es muy tarde. Ambos levantan la vista al verme, y escucho cómo Leonardo se despide antes de dirigirse hacia mí.No me besa ni me abraza. No queremos que nadi
LEONARDO—¿Quién?—digo estupefacto.—Darius, creo que el traidor es Darius.—El perrito faldero de tu padre? dice Kevin alzando una ceja.—El viejo cuervo?—Si, creo que es él…Estoy casi seguro…todas mis pistas apuntan a él…—Carlisle se queda en silencio—. Y si mis sospechas son ciertas, Darius tuvo que mandar a matar a tu padre en prisión. Estoy seguro que esos vampiros mataron a tu padre por una Orden y el planeo todo para que fuera así.Me quedé helado.—Eran amigos… —siento un nudo en la garganta que me impide seguir hablando—. Entiendo que lo culpara por sus crímenes… pero eso no…Odiaba a mi padre. Para mí era la peor persona que había en la faz de la tierra. Lo odié aún más cuando descubrí que mató a mi madre. Pero, a pesar de todo, saber que su encarcelamiento y su muerte fueron orquestados por su mejor amigo me deja paralizado. No sé qué decir.Gema, al notar mi expresión, mezcla de incredulidad y dolor, se acerca y posa una mano sobre mi omóplato, acariciándome con suavidad.
GEMA—¿Un agradecimiento de un mago? —dijo Hugo, conteniendo una risa breve—. Eso sí que no me lo esperaba.—Hijo, esto es lo que debería pasar siempre —respondió Carlisle, señalando con un gesto amplio a todos los reunidos—. Cooperación. Nada más y nada menos.Hugo lo observó durante un instante, en silencio. Luego apartó la mirada y negó despacio, como si estuviera ordenando sus propios pensamientos.—El vampiro que atacó a las chicas… —comenzó—, el rubio que parece un príncipe sacado de una novela romántica, se llama Sergis. Trabaja para Aster. Hizo una breve pausa antes de añadir, con voz grave: —Y creo que entre los dos controlan los negocios más turbios de la ciudad. Aster es una sanguijuela muy perversa. —No me suenan —dijo Kevin.—Eso es precisamente lo peligroso —respondió Hugo—. Controlan a los de abajo mientras ellos permanecen en la sombra. La cuestión es que no sé cómo lo hacen. Son demasiado meticulosos… y si dices que ahora son más fuertes, solo es cuestión de tiempo
GEMAEl salón de la manada estaba sumido en un silencio denso, casi antinatural. Las velas colocadas en los extremos del salón ardían sin titilar, como si incluso el aire tuviera miedo de moverse ante la entrada del nigromante, el hermano de Bel impone respeto y, nunca lo admitiré pero un poco de miedo también.Se sentó al lado de su hermano que lo miró con recelo y la capucha de su abrigo cayó hacia atrás, revelando un rostro afilado, pálido, marcado por ojeras profundas que no eran fruto del cansancio, sino del trato constante con la muerte. Eso contrarrestaba con su cuerpo atlético y ancho que impone respeto. La primera vez que nos vimos en lo único en lo que me fijé fue en sus tatuajes espeluznantes la verdad.El nigromante recorrió con la mirada a todos los presentes: Carlisle, Leonardo, Kevin, Elisabeth, Kain, Bel… y a mí. Se detuvo apenas un segundo más de lo necesario, como si nos estuviera midiendo, y luego nos saludó con una leve inclinación de cabeza.El silencio que dejó t
LEONARDOEl viaje de vuelta a la ciudad ha sido muy cansado para Gema que se encuentra durmiendo en el coche.No puedo evitar mirarla con fascinación, no puedo creer que debajo de esa camiseta holgada esté mi bebé.Un bebé…es la noticia más importante de mi vida, estoy realmente feliz.Cuando llegamos a la mansión de los Rosedale, le doy un toquecito a Gema para despertarla y antes de que abra los ojos, la beso ligeramente en los labios.Siempre he sido un hombre estoico y serio, pero este amor está sacando una faceta mía que no sabía que existia...como el de mostrarse cariñoso. Quiero que mi bebé vea que sus padres se quieren...Quiero darle ese ejemplo a mi hijo, uno muy diferente del que me dieron a mí.Salimos del coche y Gema se queda mirando la mansión de la familia Rosedale.—Es preciosa, aunque he de admitir que me gusta más la casa del bosque…—Viviremos donde tu quieras…—Nadie ha dicho que quiera vivir contigo, brillitos. Amplio mi sonrisa y digo:—Ah, ¿no?—Jum—Gema hace u
Último capítulo