GEMA
He pasado casi dos días durmiendo sin apenas interrupciones. Solo despertaba para comer y volvía a caer rendida en la cama. Estaba completamente agotada; demasiadas emociones, demasiado miedo y demasiadas batallas en un solo fin de semana.
Después de llamar a Bel para que me pusiera al día de cómo estaban las cosas en la manada mientras cenaba, Leonardo apareció en nuestro dormitorio ya entrada la noche, con un paquete entre las manos.
Me levanto para darle un beso, pero se me adelante. En