CAPÍTULO 8: Ataduras

Gema

Lo primero que se me ocurre, con toda la ironía que consigo reunir, es soltar:

—Oh, vaya… pero si es Brillitos. Qué gusto verte.

Él me observa con una mirada dura, casi cortante, mientras su mano se cierra alrededor de mi cuello y su imponente cuerpo me inmoviliza por completo. Mi parte loba se agita en mi interior ante su contacto. Puede sentir su calor.

—Uy, imagino que por tu comportamiento tan…’repentino’, no has venido a pasar la noche conmigo, Brillitos.

—No me llames así… —responde,
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP