Mundo ficciónIniciar sesiónValeria Osorio es una mujer rellenita con cuevas anchas que no se doblega. Ama su libertad por encima de todo y se niega a vivir bajo las sombras de las expectativas sociales o familiares. Es dueña de su cuerpo, de su vida y de su intensa sensualidad. Demian Vieri, el jefe de la mafia, un hombre cuyo control es absoluto y cuyo deseo por Valeria se convierte en una obsesión oscura. Él no pide, él reclama. Para él, la pasión no es amor, es posesión
Leer másAVISO IMPORTANTE PARA EL O LA LECTOR
💥 LECTURA EXPLÍCITA,AL ROMANCE OSCURO (PODER, POSESIÓN Y SOBRE TODO GÓTICO)💥💥💥 ADVERTENCIA: NO ME HAGO CARGO DE LO QUE PASE DESPUES QUE LEAN.. SOLO PARA MAYORES DE 18 AÑOS ....¿ESTÁN PREPARADAS? ¡¡¡EMPECEMOS!!! ****************************** La primera regla de la noche era el anonimato, la segunda, la absoluta libertad. Ambas ardían en el aire condensado de la suite, destrozadas bajo la presión de un deseo primario, crudo y sin ataduras El aire escapaba de los pulmones de Valeria en un jadeo ronco. Sus uñas se aferraban a los músculos firmes de la espalda de él, trazando líneas rojas que prometían moretones, su miembro entra sin atadura, mientras que su boca posa en unos pechos de Valeria y en el otro su mano cuál majesajeba. No era una sumisión, era una igualdad feroz en él placer. Su cuerpo, desnudo ante el lejos de ser la figura que la sociedad intentaba confinar, era el centro de su propia gravedad, el motor de la pasión que lo consumía a él. Era ella quien marcaba el ritmo con una sensualidad desinhibida, impulsada por años de no querer deberle nada a nadie. Dándola vuelta la vuelve a penetrar, ella grito, pero del mismo placer que buscaba hace rato. Pues este hombre no solo se la está cojiendo, se la está comiendo. Su cuerpo tiene la marca de sus labios. Devoró cada parte de ella, puede escuchar como el jadea cuando siente que ella mueve sus caderas Él se movía con la precisión de un depredador que, por primera vez, saboreaba a una presa que no solo se resistía, si no que lo reclamaba. El estaba fascinado, su miembro y su cuerpo se movían por si, ese movimiento exquisito, lo pone más duro Valeria de imprevisto se corre para delante, se gira y empuja al monumento que tiene adelante. Ahora es su turno. Subiendo arriba y acomoda su miembro dentro de ella. Comienza a mover sus caderas mientras aprieta sus nalgas con fuerza, y por dentro rugiendo con un león enjaulado. Los movimientos comenzaron a subir con intensidad.. __ vamos papi __ le susurra cerca de su oído Sale de el y él inclina poniendo su miembro sobre sus manos comenzando a lamer de arriba hacia abajo. Él se estremece al sentir él roce de su lengua y un cosquilleo recorre su abdomen por cada lamida que da la chica. lo introduce a su boca deslizando sumamente mientras usa su lengua. El quién no aguanta, la levanta y la cuesta, se acomoda entre sus piernas empujando de una solo estocada, dejando salir un gruñido al sentirse apretado entre esas paredes suaves y húmedas que lo aprietan, ella comienza a moverse junto al el, causando una descarga de placer en ambos. Sale de ella y baja, comienza a besar hasta llegar al lugar que lo hizo perder la cordura, Usando su lengua desliza justo hasta su punto donde el placer aumenta, y notando que las piernas tiemblan mientras succiona estremeciendo el cuerpo de la chica y dejando qué deje escapar un sonido. Ella no se queda atrás y comienza a darle placer con sus manos Los ojos de Demián la buscaban sin descanso en la penumbra. Su rostro, normalmente una máscara de control inquebrantable, estaba tenso por la urgencia. No estaba acostumbrado a la sensación de perder el mando, pero con Valeria, el control no le importaba; solo le importaba la posesión. Cada roce, cada susurro áspero que le arrancaba, no era un acto de amor, sino la confirmación de que esa mujer, salvaje y desafiante, sería suya. Volviendo a entrar en ella, con rapidez y movimiento rápidos, dejando escapar gemidos de puro placer y el disfruta esa hermosa melodía de placer. La boca de Demián se encontró con la de ella en un beso que sabía a desesperación y promesa. Era la marca de la propiedad que él grababa en su alma. __ Dime tu nombre __ le exigió Demián con la voz gutural, atrapando sus manos sobre su cabeza. Valeria arqueó la espalda, riendo con un desafío eléctrico. __No__ murmuró, mordiendo su oreja __ Los nombres tienen dueños. Y yo no tengo dueño __ Esa negativa, esa pequeña muestra de rebeldía, solo sirvió para encender el infierno en los ojos de él. El deseó que sentía no era un capricho; era una necesidad vital que amenazaba con desbordarlo. En ese momento de éxtasis descontrolado, la única cosa que le importaba era la mujer bajo él. Estaba dispuesto a quemar el hotel, la ciudad o el mundo si era necesario, solo para asegurarse de que ese fuego, esa pasión que lo devoraba, fuera solo suya. Y cuando todo se calmó, cuando solo se escuchaba el ritmo agitado de sus corazones, Demián la sostuvo con una fuerza que no era amorosa, sino de toma de rehenes. Valeria se acurrucó, exhausta, con una sonrisa de victoria en los labios. Había ganado esa batalla de intensidad. Él la miró fijamente en la oscuridad, trazando la curva de su cadera con un dedo posesivo. Y fue en ese silencio, en la más profunda intimidad de la noche, donde Demian tomó su primera decisión fría y despiadada sobre ella: no la dejaría ir jamás. ...Y cuando todo se calmó, cuando solo se escuchaba el ritmo agitado de sus corazones, Demian la sostuvo con una fuerza que no era amorosa, sino de toma de rehenes. Su brazo cruzaba su cintura como una barra de hierro, anclándola a la cama, un ancla pesada dictada no por el miedo a que ella desapareciera, no por la ternura, si no por su posesión. El la quiere solo para Valeria se acurrucó, exhausta, con una sonrisa de victoria en los labios. Había ganado esa batalla de intensidad. Había dictado los términos, había mantenido su autonomía incluso en el clímax de la posesión. Ella solo quería una noche caliente donde le hagan olvidar quien era y donde era. Sin saber que se metió en el infierno y con el mismo díablo. ¿Que pasara cuando ella se enteré quién es él hombre con quién paso la noche? ¿Que hará demian ahora? ¿ la podra acorralarAmbientación: El Salón de Gala de la Fundación Artesana en Milán. El pináculo del éxito de Valentina.La gala de caridad de Artesana no era un simple evento social; era una declaración de poder. Celebrada en un palacio renacentista en el corazón de Milán, el evento simbolizaba la fusión del arte y la ambición, la nueva religión de Valentina Vieri. El dinero, proveniente del legalizado imperio Vieri, se usaba para mecenazgo cultural, cimentando el estatus de Valentina como una figura de influencia inatacable, lejos de la sombra de la mafia.La Exposición del LegadoEn el centro del salón, Valentina (27 años) había dispuesto una exposición de arte contemporáneo que reflejaba sutilmente la historia de su familia: piezas abstractas que jugaban con la tensión del orden y el caos, el cristal (la nueva ley Vieri) y el hierro (el viejo instinto de Demian).Alessandro Vieri (27 años), impecable en su traje de diseñador y con la mente puesta en el networking financiero, se acercó a sus padres.
Ambientación: La Costa Norte de Italia. Doce años de paz. La mansión Vieri se ha transformado en un corporativo global. El tiempo no había pasado en vano. El silencio de doce años que siguió a la fuga del sobrino fue, paradójicamente, el período de mayor crecimiento y paz en la historia de la Casa Vieri. La amenaza invisible, en lugar de debilitarlos, los obligó a la perfección. Demian Vieri no solo había contenido la guerra, sino que la había derrotado al transformar su imperio en una potencia económica completamente legalizada. Demian Vieri: El Guardián Redimido Demian, cerca de los sesenta años, era una figura de autoridad serena y sabiduría ganada a pulso. La posesividad que una vez lo había consumido se había suavizado, reemplazada por la confianza absoluta en su esposa y sus hijos. Él ya no era el Guardián impulsivo; era el CEO estratega, que gobernaba por previsión y ley, no por miedo. El Contrato Quetar se había expandido globalmente, asegurando las rutas comerciales de
Ambientación: La Mansión Vieri. Varios años de silencio. La madurez de la Casa.Los años pasaron sin noticias. El sobrino se había desvanecido. Su silencio era la prueba de su éxito: estaba vivo, libre y construyendo su propia fuerza en algún lugar del sur de Italia. Este período de calma tensa permitió a Demian y Valeria madurar su estrategia y enfrentar la verdad de su propio matrimonio.La Aceptación de Demian y la Confianza RenovadaEl tiempo, más que cualquier consejo, sanó la herida de Demian. El Guardián, a mediados de sus cuarenta, finalmente aceptó la inevitabilidad de su destino. El sobrino regresaría, y él sería responsable.Una tarde, Demian le mostró a Valeria el sistema de cifrado avanzado que había instalado.—Esta es la verdad, Luce —dijo, tocando el teclado. —El informe real de Génova. La Cábala, Yuri, Darya. Todo está aquí, irrompible.—Ya no necesito verlo, Demian —respondió Valeria, mirándolo a los ojos. —El costo de tu silencio fue que yo tuve que convertirme en t
Ambientación: La Mansión Vieri. Un año después de la fuga. El silencio es más ruidoso que cualquier batalla.El primer año sin el sobrino fue un período de silencio ensordecedor en la Mansión Vieri. La paz, que Demian había intentado asegurar con mentiras, había sido robada, dejando un vacío que se sentía más pesado que cualquier guerra abierta. El Guardián había perdido un rehén, pero había ganado un enemigo con la verdad y la inteligencia que él mismo había pulido.La Cacería Fría y el Fracaso de DanteEn los días inmediatamente posteriores a la fuga, la furia de Demian se tradujo en una cacería brutal. Dante Vieri, humillado por el fallo en la seguridad, movilizó a sus unidades de élite por toda la Costa Norte, revisando cada túnel de servicio, cada contacto de la Vieja Guardia y cada puerto en un radio de mil kilómetros.—Es inútil, Demian —informó Dante, su rostro demacrado por el fracaso. —El niño y la Nana planearon esto con meses de antelación. Utilizaron el caos del parto y l
Ambientación: Túneles de servicio de la Mansión Vieri y puerta trasera. La noche de la fuga.La puerta de la cocina, la única salida sin cámaras debido a las regulaciones de incendios, se abrió silenciosamente. El sobrino y la Nana se deslizaron hacia la noche. La mansión, ocupada por el júbilo del nacimiento de Matteo y la furia contenida de Dante por el sabotaje, no prestó atención a su partida.La Ruta de la Lealtad y el MicrochipLa Nana había planeado meticulosamente la fuga. Ella había contactado en secreto a los últimos leales al Pakhan en Nápoles y Roma, utilizando un canal de comunicación encriptado que databa de la Guerra Fría.—El destino es el Sur, mi Señor —susurró la Nana. —Allí podremos construir la base de tu nuevo reino.El sobrino apretó el microchip en su mano. La verdad era su capital, y la venganza su único activo. Había abandonado el lujo de la Jaula de Oro por la dureza de la realidad, pero lo hacía con el conocimiento y la educación estratégica que Demian le ha
Ambientación: La Mansión Vieri. Ala médica y despacho. La tensión de la vida inminente choca con el plan de escape.El tercer año de cautiverio culminó en una atmósfera cargada de tensión dual. Por un lado, la inminente llegada de Matteo Vieri, el nuevo heredero, había sumido a la mansión en un frenesí de preparativos y vigilancia médica. Por otro lado, la calma externa de Demian se desmoronaba por la certeza de que el sobrino (11 años) estaba a punto de actuar.El avanzado embarazo de Valeria era la cortina de humo perfecta. La atención del personal de seguridad se había dividido entre la protección de la Matriarca y la vigilancia del perímetro, un fallo en el sistema que el sobrino había esperado pacientemente.El Último Asalto a la VerdadEl sobrino sabía que su fuga sin la prueba sería inútil. Necesitaba el archivo de Génova. Él utilizó la información proporcionada por Valentina (la ubicación del tablet y la caja fuerte) para forzar un error en el sistema de Demian.Una tarde, mie
Último capítulo