Ambientación: La Costa Norte de Italia. Doce años de paz. La mansión Vieri se ha transformado en un corporativo global.
El tiempo no había pasado en vano. El silencio de doce años que siguió a la fuga del sobrino fue, paradójicamente, el período de mayor crecimiento y paz en la historia de la Casa Vieri. La amenaza invisible, en lugar de debilitarlos, los obligó a la perfección. Demian Vieri no solo había contenido la guerra, sino que la había derrotado al transformar su imperio en una potencia económica completamente legalizada.
Demian Vieri: El Guardián Redimido
Demian, cerca de los sesenta años, era una figura de autoridad serena y sabiduría ganada a pulso. La posesividad que una vez lo había consumido se había suavizado, reemplazada por la confianza absoluta en su esposa y sus hijos. Él ya no era el Guardián impulsivo; era el CEO estratega, que gobernaba por previsión y ley, no por miedo.
El Contrato Quetar se había expandido globalmente, asegurando las rutas comerciales de