Ambientación: Túneles de servicio de la Mansión Vieri y puerta trasera. La noche de la fuga.
La puerta de la cocina, la única salida sin cámaras debido a las regulaciones de incendios, se abrió silenciosamente. El sobrino y la Nana se deslizaron hacia la noche. La mansión, ocupada por el júbilo del nacimiento de Matteo y la furia contenida de Dante por el sabotaje, no prestó atención a su partida.
La Ruta de la Lealtad y el Microchip
La Nana había planeado meticulosamente la fuga. Ella había contactado en secreto a los últimos leales al Pakhan en Nápoles y Roma, utilizando un canal de comunicación encriptado que databa de la Guerra Fría.
—El destino es el Sur, mi Señor —susurró la Nana. —Allí podremos construir la base de tu nuevo reino.
El sobrino apretó el microchip en su mano. La verdad era su capital, y la venganza su único activo. Había abandonado el lujo de la Jaula de Oro por la dureza de la realidad, pero lo hacía con el conocimiento y la educación estratégica que Demian le ha