Entonces, la puerta del comedor se abrió, ofreciendo un pequeño respiro y, a la vez, una nueva capa de juicio.Victoria, su hermana, apareció. Alta y delgada, con una disciplina casi militar en su peinado y su vestimenta, lanzó a Valeria una mirada que destilaba resentimiento puro, una mezcla de desaprobación por su tardanza y celos por la vitalidad que siempre irradiaba, incluso después de una noche sin dormir.(Con un tono de hielo fino) __ ¿Hasta ahora llegas? No cambias, Valeria. Apuesto a que estabas... divirtiéndote. ¿No te dijo Papá que Demian vendría a desayunar? Algunos de nosotros sí prestamos atención a las reglas de la casa no como otras __ La burla sutil de Victoria, que buscaba rebajarla, se disolvió en el momento en que sus ojos se posaron en Demian. Victoria enderezó la espalda y le dedicó una sonrisa pulida y obsequiosa __ Buenos días, Demian. Es un placer verte. ¿Deseas más café? Yo puedo servírtelo __Demian apenas le dedicó un asentimiento cortés, su atención an
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