Filtrar por
Actualizando estado
TodosEn procesoCompleto
Clasificar por
TodosPopularidadRecomendaciónEvaluaciónÚltima actualización
Antes de que cerraras la puerta

Antes de que cerraras la puerta

Rompí todas sus cartas esa noche. Pero el cariño seguía intacto. -Hazlo, porque si lo hago yo, guardaré cada pedazo después de terminar. Dan hace una mueca y duda, está a punto de decir algo, pero finalmente rompe todas las cartas y notas en mil pedazos, las guarda en su chaqueta y me abraza. ¿Has pensado en el poder de la tinta? Conservo cartas de más de 15 años, y estoy segura de que con los cuidados necesarios podrían seguir hasta que yo muera. La tinta seguiría intacta, inmóvil sobre el papel, con la misma figura y significando lo mismo. Es bastante raro, porque esa persona podría estar ya a tres metros bajo tierra dentro de un ataúd, o a más de mil kilómetros lejos de ti, o sin siquiera recordarte, las posibilidades son infinitas. Y aún sabiéndolo, no quería deshacerme de ellas. Sin embargo, al abrir esa hoja te podrías transportar con tu imaginación y ver a esa persona escribiéndolo, aunque nunca la hayas visto. Podrías reír... por escuchar a esa persona pronunciar las palabras que plasmó, o llorar... por ver la tristeza de su mirada al escribir sus pensamientos. Incluso podrías sentir calidez al notar el amor con que se trazó cada palabra. La tinta puede rememorar tanto, y a la vez nada. Pero en cuanto se apaga la imaginación, abruptamente sientes como la actualidad te jala, solo para recordarte que sin importar lo que la tinta conserve ...la vida ya te lo quitó.
Romance
374 leídosOngoing
Leer
Añadido
Hasta que el Divorcio nos separe

Hasta que el Divorcio nos separe

Arianna Reece es una mujer de 34 años que creyó tener la vida perfecta, un matrimonio feliz y tres hermosos hijos, pero de la noche a la mañana todo se derrumba al descubrir una misteriosa carta que su esposo dejó a la vista por equivocación y en la cuál le confiesa un terrible secreto que destruye por completo su felicidad, amenazando la paz en la que ha vivido durante trece largos años. Desafortunadamente para ella, el destino la ubica frente a una encrucijada en dónde debe elegir entre recoger las piezas de su roto corazón y dejar al mentiroso de su marido o continuar con la vida perfecta que antes creía tener, aparentando ser feliz delante de todos. ¿Y, tú? ¿Qué piensas que hará Arianna?
Romance
1019.4K leídosOngoing
Leer
Añadido
La Fea que Conquistó al CEO

La Fea que Conquistó al CEO

Linda Herrera, de 28 años, curvy y suave en todos esos lugares que la sociedad adoraba criticar, había perdido la cuenta de cuántas citas a ciegas la habían rechazado. Siempre era la misma rutina: la mirada rápida a su rostro marcado por el acné, el recorrido crítico por su cuerpo redondo y voluptuoso, y luego la sonrisa forzada seguida de una excusa ensayada. Después del rechazo número treinta y nueve, algo dentro de ella se rompió. Así que hizo lo único que tenía sentido: ahogó su humillación en vino. El problema era que Linda tenía la tolerancia al alcohol de un niño pequeño. Tambaleándose dentro del ascensor del lujoso Skyline 88 Hotel & Restaurant, intentó desesperadamente mantenerse en pie. Las puertas volvieron a abrirse—y entonces lo vio. Sebastián Cortez. CEO multimillonario. Negociador implacable. El soltero más perseguido de Hollywood. Frío, peligrosamente atractivo, y definitivamente la última persona ante la que Linda quería derrumbarse. Pero el vino quemó el miedo, reemplazándolo con una valentía temeraria. Justo cuando él salió del ascensor, ella se lanzó hacia adelante y rodeó su pierna como si fuera un salvavidas, con lágrimas corriendo entre su rímel. De rodillas, lo miró hacia arriba, hipando entre sollozos temblorosos. “¿Me besarías?” susurró, con la voz quebrada. “Solo una vez… y entonces podría morir sin arrepentimientos.”
Romance
9.526.9K leídosCompleted
Leer
Añadido
El Nacimiento Que Derrumbó al Jefe

El Nacimiento Que Derrumbó al Jefe

Con nueve meses de embarazo, estaba en la recta final. Mi cuerpo, pesado por un bebé que podía nacer en cualquier momento. Pero mi esposo, Vito Falcone, el subjefe de la familia, me había encerrado. Me tenía prisionera en un cuarto médico subterráneo y estéril, y me inyectaba un inhibidor, para posponer el parto. Mientras yo gritaba de dolor, él me ordenó que lo soportara. Porque se esperaba que la viuda de su hermano, Scarlett, entrara en labor de parto al mismo tiempo. Un juramento de sangre que había hecho con su difunto hermano dictaba que el primer hijo varón heredaría el lucrativo territorio de la Costa Oeste. —Esa herencia es para el hijo de Scarlett. Ahora que Daemon no está, ella se quedó sola y desamparada. Tú tienes mi amor, Alessia. Todo. Solo necesito que ella dé a luz primero. Después sigues tú. El fármaco era un tormento constante, una agonía sin fin. Le supliqué que me llevara a un hospital. Me sujetó por el cuello, obligándome a sostenerle la mirada. —¡Deja de actuar! Sé que no te pasa nada. Lo único que quieres es robarte la herencia. Con tal de ganarle a Scarlett, eres capaz de cualquier cosa. Tenía la cara pálida como la nieve. Mi cuerpo se sacudía en convulsiones mientras apenas lograba susurrar. —El bebé ya viene. No me importa la herencia. Solo te amo a ti, ¡y quiero que nuestro hijo nazca bien! Se burló. —Si en serio fueras tan inocente, si me quisieras un poco, no habrías obligado a Scarlett a firmar ese acuerdo para que su hijo renunciara a la herencia. No te preocupes. Volveré por ti cuando ella haya dado a luz. Después de todo, llevas a mi hijo en el vientre. Hizo guardia fuera de la sala de partos de Scarlett toda la noche. Solo se acordó de mí después de ver al recién nacido en brazos de ella. Finalmente, envió a su segundo al mando, Marco, para que me liberara. Pero cuando este llamó, su voz temblaba. —Jefe… la señora y el bebé… ya no están. En ese momento, Vito Falcone se derrumbó.
Cuento corto · Mafia
25.3K leídosCompleted
Leer
Añadido
Para que se queden con ello.

Para que se queden con ello.

Mia ha perdonado a Daniel por engañarla tres veces. No le perdonará una cuarta. Pero el divorcio no es sencillo cuando tu marido es tu socio en los negocios. Cuando él controla la junta directiva. Cuando amenaza con destruir todo lo que han construido juntos a menos que sigas sus reglas. Sus reglas: seguir casados, parecer felices en público y hacer lo que quieran en privado. Mia decide aceptar la última parte. No tiene intención de acostarse con tres hombres. Y desde luego no tiene intención de que esos tres hombres sean los mejores amigos de su hermano mayor. Pero una copa lleva a otra, y de repente se despierta enredada entre Nate, Cole y Adrian, preguntándose qué demonios acaba de hacer. Se escabulle. Borra sus números. Finge que nunca ha pasado nada. Entonces llegan los paquetes. Uno de cada uno de ellos. Collares de diamantes, notas personales y objetos que dejan muy claro que saben dónde vive, saben que está casada y no les importa. La desean. Los tres. Y no piden permiso.
Romance
911 leídosOngoing
Leer
Añadido
El Fuego que Quemó Nuestro Amor

El Fuego que Quemó Nuestro Amor

Llevábamos cinco años casados por el civil, y mi esposo, Adrián Lobera —bombero—, siempre decía que no tenía tiempo para celebrar la boda. Y, de pronto, sí tuvo tiempo. El día de la ceremonia, por más que lo intenté, no pude comunicarme con él. Hasta que vi un en vivo en internet: Roxana García lo llevaba del brazo y él recibía una medalla de manos del mismísimo alcalde. Los comentarios rebosaban de envidia: —La esposa de Adrián está guapísima, no como esas que solo saben hacer los quehaceres. —Sí, tan elegante, tan segura; seguro que es el gran apoyo detrás de Adrián. Yo, temblando, miré mis manos ásperas. Estuve a punto de comentar que esa mujer no era su esposa cuando se oyó un "¡Bum!". En la cocina, una fuga de gas provocó una explosión. Con la piel ardiendo, como si me la hubieran cocido por el calor, lo llamé desesperada para pedirle ayuda. Pero él me interrumpió, impaciente: —¿Qué estás inventando ahora? Te avisé lo de la boda para que no salieras con tus dramas. El papá de Roxana murió salvándome la vida; dejar que me acompañe y se haga pasar por mi esposa no es para tanto, ¿no? Me quedé helada. Y colgó. Sin dudarlo.
Cuento corto · Romance
3.7K leídosCompleted
Leer
Añadido
El mafioso que compró mi deuda.

El mafioso que compró mi deuda.

¿Qué harías si la única persona capaz de salvarte la vida fuera la misma que destruyó tu pasado? Para Patricia, la noche comenzó como un auténtico caos de calor y deudas acumuladas por su hermano Mariano. Pero lo que parecía ser una visita violenta de cobradores comunes se convierte en su peor pesadilla: una deuda de dos millones de dólares y un secuestro inminente. Sin embargo, el hombre que compra su deuda no es un criminal cualquiera. Es Viktor Dargan, un magnate frío, calculador y misterioso que le propone un trato desconcertante: fingir ser su prometida a cambio de protección. ¿Por qué el hombre más poderoso de la ciudad querría a una mujer común a su lado? La respuesta es un oscuro secreto familiar. Mientras huyen bajo una lluvia y esquivan las balas de un enemigo invisible, Patricia descubre una verdad devastadora: el accidente que mató a su padre hace quince años fue en realidad un asesinato... y Viktor estuvo allí esa noche. Atrapada en un juego peligroso de lealtades y traiciones, Patricia tendrá que aprender a sobrevivir en el mundo de Viktor. Porque en una red de mentiras donde los francotiradores acechan en cada esquina, la línea entre el enemigo que te persigue y el monstruo que te protege es peligrosamente delgada. En un mundo donde la verdad puede matarte, confiar es el error más caro de todos.
Mafia
269 leídosOngoing
Leer
Añadido
TE QUIERO; para que juegues conmigo

TE QUIERO; para que juegues conmigo

Los secretos guardan promesas, amenazas y debilidades. El plan de venganza de Eva ha dado inicio, uno de los hombres mas peligrosos está en juego, una atracción es evidente. ¿Quién perderá?
Romance
746 leídosOngoing
Leer
Añadido
Las luces que no me alcanzan

Las luces que no me alcanzan

Lucas había muerto. Unos días antes del funeral, Mariana ordenaba sus cosas cuando encontró un álbum grueso. En la portada, escrito con letras firmes, se leía: Amor eterno. Lo abrió... y allí no estaba ella, la esposa legítima. Era Helena, la joven que Lucas había acogido años atrás. Pero lo peor no era eso: toda la herencia de Lucas también quedaba a nombre de ella. Mariana murió con el corazón envenenado por el rencor. Y, sin entender cómo, al cerrar los ojos los volvió a abrir... en el pasado. Exactamente en la víspera de su boda con Lucas. Esta vez no pensaba entregarle la vida entera. Decidió vivir para sí misma, perseguir sus propios sueños y marcharse lejos. Lo que nunca imaginó fue que, al verla marcharse, Lucas perdería la cabeza y la buscaría con desesperación por todas partes.
Cuento corto · Reencarnación
7.1K leídosCompleted
Leer
Añadido
Esta vez seguro que la salvo

Esta vez seguro que la salvo

Mi esposo trabajaba en la torre de control de un aeropuerto coordinando la llegada y salida de las aeronaves. Y yo era una piloto de avión. En el pasado y durante una tormenta eléctrica, mi hija tuvo tanto miedo del vuelo que sufrió un ataque cardíaco. Contacté a mi esposo para realizar un aterrizaje prioritario, y el avión que yo pilotaba fue el primero en aterrizar. El resultado fue que el avión donde viajaba, su amorcito, Nicole, también estaba pidiendo aterrizaje, y como no pudo hacerlo a tiempo, este fue alcanzado por un rayo y se estrelló, matando a todos a bordo. Mi esposo a partir de esto se le veía distante y siempre con rabia, pero en el cumpleaños de nuestra hija, algo cambió, al parecer decisión cobrar venganza. Cerró entonces la puerta con llave, encerrándonos a ella y a mí en casa. Y luego, nos prendió candela. —¡Si no hubieras usado tus influencias para aterrizar primero, el avión de Nicole no habría sufrido ese accidente! —Esa mocosa no estaba enferma ese día, ¿verdad? ¡Todo esto fue porque estabas celosa de Nicole y querías deshacerte de ella! ¡Por tu culpa murieron cientos de personas inocentes! Atrapadas y sin salida, mi hija y yo morimos en agonía, consumidas por las llamas. Cuando abrí los ojos de nuevo, volví al día en que piloteaba el avión y mi hija estaba teniendo el paro cardiaco. Pero esta vez, fue diferente y mi esposo cortó toda comunicación desde la torre con el avión que yo tripulaba. Pero cuando se enteró de que nuestra hija había muerto… perdió por completo la cordura.
Cuento corto · Drama Realista
3.5K leídosCompleted
Leer
Añadido
Anterior
1
...
1819202122
...
50
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP