Mundo ficciónIniciar sesiónMuchos creemos en el amor a primera vista, otros en el amor con el cual nos reencontramos después de muchos incluso creen que solo es tiempo de esperar. En mi caso jamás me gustó pensar en eso aunque no puedo negar que estoy enamorada de un niño, un niño al cual quiero con todo mi corazón. Aún recuerdo la primera vez que me dió un beso teníamos tan solo 7 años, corríamos por la playa sin importar que nos llevaramos el me tomo con sus pequeñas manos de mi rostro y me besó, recuerdo sus bellos ojos color cafés claros mirándome con ternura, su cabello castaño alborotado y su piel rosada por lo que acabábamos de hacer. Esa fue la última vez que lo ví, fue la última vez que Vi a ese niño del que llevo enamorada toda mi vida y todavía puedo recordar sus palabras cuando nos despedimos. –Hasta siempre Luci –
Leer más– – –¡Aaaahhhh!, ¡Maldita sea duele! – – Grite tratando de calmarme. – – –Amor tranquila ya vamos para el hospital respira – – Sebastian soplaba con su boca indicándome que me calmara estaba más nervioso que yo.Así es Sebastian el, el amor de mi vida creímos aver perdido las esperanzas pero después de 3 meses de estar en coma un día mientras le hablaba como lo hacía todos los días mientras él seguía conectado a esa cama despertó. Haciéndome la persona más feliz del mundo. Tal vez no estuvo conmigo en los primero meses del embarazo pero el resto fue la persona más atenta que puede existir en este mundo. A Esteban le condenaron 25 años de prisión y con una orden de aislamiento para cuando saliese libre no se nos pudiese acercar.Y ahora estábamos aquí camino al hospital para esperar al deseado bebé que por cierto estaba siendo doloroso traerlo al mundo. – –¡Idiota ve más rápido! – – le grite molesta a Sebastian golpeando su hombro. – –¡Puedes parar de insultarme! – – brameo igu
Lucia.Otro golpe estampó en mi mejilla está era la tercera vez que recibía otra cachetada por parte de Esteban y ardía como el mismo infierno. – –¡Por favor ya dejame! – – suplique entre sollozos y tratando de levantar mi cara. – –Te prometo que si me dejas ir no le diré a nadie te lo prometo. – –¡No, no y no!, ¡¿Acaso me crees estúpido?! – – grito con el ceño fruncido. – –Ahora si tú Sebastian no está aquí para salvarte – – hizo un puchero acompañado de una risa tenebrosa. – –Se te acabo la valentía Luci – – en ese momento saco de su cintura un arma apuntando directamente a mi frente. – –¡Si no eres mía tampoco serás de ese idiota! – – Pego con fuerza el arma a mi frente haciendo que yo cerrara mis ojos esperando el impacto.Por un momento todo pareció estar bloquedo estaba esperando a que soltará el gatillo de esta para poder quedarme dormida pero todo paso tan rápido que de un momento a otro Sebastian estaba encima de Esteban tratando de quitarle el arma y Lia ayudandome a
El cuerpo me dolía en especial la zona de las muñecas estás se sentían apretadas y con mucho ardor. Poco a poco abrí mis ojos de par en par también sentía un leve mareo. Entonces me di cuenta de que no estaba en mi apartamento estaba en una clase de sótano amarrada a una silla con mis pies y mis muñecas atadas y en mi boca un pedazo de cinta. Todo estaba obscuro a excepción de una pequeña ventana. Intenté moverme pero definitivamente era inútil además de que el dolor en mi cabeza me estaba matando. – –Ni si quiera lo pienses hermosa – – una voz tenebrosa me hizo dar un pequeño salto y empezar a buscar por todo el lugar a alguien. – –Eres hermosa – – susurro. Entonces poco a poco sentí como alguien se ponía enfrente de mi y cuando por fin lo tuve cara a cara mis ojos no creían lo que veían.Esteban estaba en frente de mi con aspecto bastante mal, tenía ojeras por doquier y sus ojos estaban rojos con las pupilas dilatadas, estaba drogado de eso no había la menor duda. Con brutalidad s
– –¡Santo cielo lo viste?!, ¡Era del tamaño de una semilla! – – Sebastian gritaba afuera del estacionamiento emocionado. – –Si Sebastian, si lo ví y tienes razón era muy pequeño – – dije con una pequeña sonrisa.El día de hoy habíamos tenido nuestra primera ecografía en la que apenas y se podía apreciar una pequeña bolita. Sebastian había estado presente y su emoción era notable en verdad me hacía tan feliz que el aceptará a este bebé y que estuviésemos juntos de nuevo.El mismo día que le contamos a mis padres llamamos a Nana para avisarle y fue tanta su emoción que hoy llegaría aquí a Nueva York para ver si todo estaba en orden conmigo. – –Adelante bella dama – – dijo mi novio abriendo la puerta del auto para dejarme subir. – –Gracias – – asentí con una pequeña sonrisa. Sebastian rodeo el auto y después se subió para poner el auto en marcha. – –Ahora vallamos por tu madre al aeropuerto estará ahí en 30 minutos y nosotros nos hacemos 25 así que acelera por favor – – demandé





Último capítulo