– – –¡Aaaahhhh!, ¡Maldita sea duele! – –
Grite tratando de calmarme.
– – –Amor tranquila ya vamos para el hospital respira – – Sebastian soplaba con su boca indicándome que me calmara estaba más nervioso que yo.
Así es Sebastian el, el amor de mi vida creímos aver perdido las esperanzas pero después de 3 meses de estar en coma un día mientras le hablaba como lo hacía todos los días mientras él seguía conectado a esa cama despertó. Haciéndome la persona más feliz del mundo. Tal vez no estuv