Mundo ficciónIniciar sesión"Seegen, una ex miembro del narco en México ha dedicado su vida a planear la venganza perfecta contra el asesino de su hija. La pérdida de su niña la ha transformado en una sombra implacable, y su único objetivo es ver al culpable pagar por sus crímenes. Sin embargo, para lograrlo, Seegen debe enfrentar un dilema inquietante: necesita la ayuda de su expareja, el líder actual de la mafia. Revivir momentos del pasado, enfrentar traiciones y desenterrar oscuros secretos son solo algunos de los obstáculos que enfrentará en su búsqueda de justicia. Dicen que la venganza envenena el alma, pero Seegen está dispuesta a cruzar límites insospechados para que el asesino de su hija pague el precio más alto. ¿Hasta dónde llegará una madre desesperada por vengar a su pequeña?"
Leer másLa luna parecía más hermosa aquella noche, como si su brillo plateado hubiera decidido envolverme en su manto para consolarme. Me quedé mirándola, absorta, mientras un suspiro escapaba de mis labios sin que pudiera evitarlo. Instintivamente, rocé mi brazo con la punta de los dedos, y el contacto con mi propia piel despertó una vieja memoria: las marcas de mi niñez, cicatrices que contaban una historia que nunca podría olvidar.El peso de los recuerdos me atrapó sin aviso. Lágrimas silenciosas rodaron por mi rostro, amargas, inevitables. Estaba perdida en el dolor de lo que una vez fui, sumergida en el tormento de mi pasado, tan profundamente que no noté el instante exacto en que Kiran me rodeó la cintura. No fue hasta que su voz, suave y cálida, susurró en mi oído fue ahí cuando logré despertar de mi sufrimiento.—Creo que podría adivinar en qué estás pensando ahora mismo —susurró con un tono que no juzgaba, solo comprendía.Giré ligeramente, con la voz aún atrapada en mi pecho.—Kira
Fue el viaje más largo de mi vida ,me sentía como en un sueño ,no sabía ya lo que era real y lo que no .Me sentía devastada,enojada,triste y sobre todo llena de rabia ante esta situación.Llegamos a la casa de mi hermano ,aquel lugar donde pase los mejores y peores años de mi vida.MEXICO 1985Me tomó fuertemente del brazo y me llevó arrastrando a su oficina,donde después de empujarme violentamente cerro la puerta.—¡¿Pero que demonios es lo que te pasa Seegen?.¿Que has hecho?Dímelo!—Sus gritos resonaban por todo el cuarto.—Te suplico por favor Aleph que no te molestes ,hice lo que tenía que hacer para que el hablara—¿Acaso lo asesinaste?—Retrocedió y su cara cambió de inmediato,parecía estar muy molesto—¡Lo mataste!Mi silencio hablo por mi ,supo la verdad y no pudo evitar golpearme en el rostro.—¡Ahora gracias a ti jamás sabré que demonios paso ,y mucho menos de quién debo cuidarme !—Fue CarimSe quedó en silencio mirándome con duda y empezó a dar pasos acelerados alrededor de m
ACTUALLDAD —Por favor tome asiento señorita Seegen—Se acercó a mi y me mostró la silla ,haciéndome una señal para que me sentará —Sera una noche largaTome asiento ,Kiran se mostraba nervioso y yo estaba en total silencio.—Estamos al tanto de lo que ha ocurrido con su hija ,antes que nada le doy mi más sentido pésamePrendió un cigarrillo y le dió una fumada .—¿Puede darme uno ?Me miró y llamó al chico joven que había ido por mi.—Dale un cigarrillo a la señorita,por favorEl joven se acercó y me entregó uno ,pude notar que su mano temblaba cual si fuera gelatina,le sonreí y no deje de mirarlo.—No voy a hacerte nada ,calma esos nervios que tienesEl chico se quedó quieto ante mis palabras.—No estoy nervioso señorita—¿Entonces?Agachó la cabeza y se retiró del cuarto .—El chico ha escuchado muchas historias suyas—¿De que tipo?—Le di una fumada a mi cigarro —Déjame adivinar,le dijiste las más perversas y crueles—No te he citado aquí está noche para hablar de tu historial crim
ACTUALLDAD En medio de la tormenta, el sonido de pasos apresurados llegó a mis oídos. Antes de poder reaccionar, unas manos firmes me levantaron del suelo con cuidado. Mi visión era borrosa, apenas lograba distinguir formas y sombras. —Seegen, ¿me escuchas? Por favor, necesito que reacciones. Su rostro era difuso, pero su voz, cargada de urgencia, me mantenía consciente. Movió mi cuerpo de un lado a otro, intentando sacarme del trance. Entonces, de golpe, el recuerdo de lo sucedido invadió mi mente con brutal claridad. —¡Mi niña está en peligro! ¡Tengo que ir con ella! —Intenté apartar sus manos, desesperada—. ¡Déjame ir, por favor! —¡Seegen, por favor, cálmate! —Su mirada reflejaba angustia—. Explícame qué está pasando. ¿Por qué estás aquí? ¿Qué ocurrió? La puerta del hospital se abrió de golpe y, sin previo aviso, un médico se acercó con una jeringa en la mano. Miró a Kiran y, sin dirigirme siquiera una palabra, me inyectó un líquido que comenzó a recorrerme el cuerpo con
Último capítulo