Mundo ficciónIniciar sesiónNadie le pregunto si quería ser vendida. su vida fue puesta en venta como si fuera una mercancía más en el oscuro mundo de la mafia y el capo más temido. Pago por ella pero lo que comenzó como una transacción, pronto se convirtió en un juego de voluntades. Ella jura resistirse a su nuevo dueño a un que con cada rose, cada mirada cargada de deseo, amenaza con quebrar todas sus defensas El acostumbrado a tenerlo todo bajo control, descubre que comprarla no es suficiente necesita poseerla en cuerpo, alma y mente, el precio de su poder es alto y pronto tendrá que pagar la deuda.
Leer másEl eco de los tacones y las cadenas suenan en el lugar iluminado con luces doradas. Estoy de pie rodeada por varias chicas de diferentes edades cómo llegué a este lugar es una historia muy larga.
El martillo golpea la mesa. Unas voces gritan números más altos y unos minutos después se puede escuchar vendida. Una a una las chicas son subastadas en este horrible y asqueroso lugar. --- pequeña es tu turno --- Una mujer muy sexy y elegante, sostiene las cadenas que rodean mi cintura y mis muñecas. Me resisto para impedir que me arrastre ante aquel escenario donde nos exhiben como un trozo de carne. ---- ¡Camina! Si prefieres subir con todos tus miembros pegados al cuerpo o ¿cuál de ellos prefieres perder? Su voz no era agresiva; pero si proyectaba poder y sabía que no estaba jugando he visto mucho en este bajo mundo, como para comprender que una amenaza no se toma a la ligera. Camine sin poner más resistencia en cuanto salí al escenario, gritos eufóricos, obscenidades llegaban a mis oidos. Me encuentro de pie rodeada por hombres con trajes caros y miradas voraces no es un lugar, es un mercado y está noche mi cuerpo y mi destino tienen un precio. Las pujas empiezan a subir cada vez más, el miedo me ahoga; pero no me atrevo a temblar y mostrar debilidad en este lugar es una invitación a la crueldad. El hombre con el martillo sigue gritando números, entonces el silencio cae como filo. Una voz grave,profunda y peligrosa corta la sala. Una sola cifra es pronunciada, nadie dice nada y nadie se atreve a desafiarlo. Los murmullos lo nombran él " Diablo" al hombre que todos temen y respetan, camina con un porte elegante cargando un maletín y una arma en su otra mano, 3 hombres caminan detrás de el. El no me mira como los demás. No es lujuria lo que refleja, si no una determinación que esto no es caridad y hay un precio que pagar. Uno de los hombres que lo acompañaban sube al escenario y le arrebata las llaves al hombre con el martillo. Con pasos firmes llega hasta mi posición Es un hombre muy atractivo, con ojos verdes y cabello castaño de aproximadamente 28 años, sus manos suaves tocan mi piel cuando empieza a retirar el candado. ---- ¡Vamos preciosa, tu nuevo infierno te espera! Casi lo olvido, en este lugar los príncipes de ojos azules y caballo blanco no llegan a salvar a las damiselas en peligro. No pronunció nada, con el tiempo aprendi que responder es sinónimo de golpes e insultos que no quieres en tu día a día, el hombre me dedica una media sonrisa y comienza a caminar, lo sigo a muy de cerca con la cabeza inclinada. Los 4 salimos de aquel lugar, me indican en qué coche viajaré, avanza en silencio y las calles parecen vacías. El hombre que me ha comprado está sentado a mi lado imponente, sin necesidad de pronunciar una sola palabra. El aire pesa en su sola presencia y es aterrador. Cuando llegamos a la mansión, la sorpresa me golpea no hay barrotes, no hay candados invisibles; pero todo esto grita prisión solo he cambiado de jaula Al llegar una chica de servicio me conduce a un cuarto demasiado elegante para Alguien como yo. La duda se refleja en mi rostro ¿Es un regalo o una trampa? La puerta se abre y el entra sin pedir permiso, camina como un depredador cazando a su presa. No me toca; pero el rose de su aliento me eriza la piel. ---- " Tu vida ya no es tuya. Tu nombre no me importa. Aquí. eres mía " Intento responder desafiante; pero mi voz tiembla, el sonríe como si mi fragilidad fuera placentera para Alguien como el. No hay golpes, no hay gritos y mucho menos insultos solo una calma disfrazado de amabilidad. Esa noche después de cenar, lo comprendo muy bien, el no necesita castigos o cadenas para imponer respeto, obediencia. Ya no necesita ponerme cadenas de hierro; porque el verdadero precio de su poder: es que sabe cómo doblegarme desde dentro. " No fui vendida al mejor postor... fui vendida al más peligroso " Es mi primer día en una casa nueva y por supuesto un nuevo dueño, está mañana he decidido saltarme el desayuno, la mansión es muy silenciosa. Decido tomar un baño, desde que explore mi habitación, la tina de baño me ha encantado hace mucho que no estoy sumergida en agua tibia y aromática Mi cuerpo agradece este hermoso momento, me permito cerrar mis ojos y disfrutar cada aroma y sonido de tranquilidad. ---- ¡Te diviertes!! La voz gruesa y penetrante de mi dueño surgió de la nada " rayos" instintivamente cubro mis pechos, si no fuera por la espuma habría quedado expuesta. ---- ¿Usted no conoce la privacidad? --- Le reproche con un tono de miedo ---- Está es mi casa y tú me perteneces. Su voz fría y autoritaria no deja espacio para replicar, por el momento decido dejar las cosas así, no se en que terreno estoy parada. Las ordenes en esta mansión comienzan, solo me deje una lista con ordenes las cuales debo seguir al pies de la letra, sin margen de error. Desde que debo vestir, adónde debo ir, con quién debo hablar y que lugares están prohibidos. La vena de la rebeldía se hace presente.capitulo.. La sensación aparece antes que la certeza. Al principio pienso que es sugestión. Que el miedo me está volviendo exagerada. Pero cuando doblo la tercera esquina y los pasos siguen ahí… lo sé. No estoy sola. La ciudad suena distinta cuando alguien te caza. Las conversaciones se vuelven ruido. Los motores, amenazas. Las sombras, refugios o trampas. Camino sin apresurarme. No debo delatarme. El reflejo de una vitrina me devuelve una silueta borrosa detrás de mí. Alta. Oscura. A una distancia calculada. Mi pulso se acelera, pero mantengo la postura. No voy a correr todavía. Cruzo la calle con el semáforo en amarillo. El ruido del tráfico crea una barrera temporal. Sigo avanzando. Entro a una cafetería pequeña, casi vacía. El aroma del café no logra ocultar la tensión que llevo dentro. Me siento cerca de la ventana, fingiendo revisar el teléfono. En el cristal, veo el movimiento. Él entra. No se sienta cerca. Se queda de pie unos segundos, como si esper
capitulo.. ( Remy )La puerta se cierra.Y el sonido es más fuerte que cualquier disparo.Me quedo inmóvil unos segundos, mirando el espacio donde estuvo. Donde aún debería estar. El aire se siente distinto… más frío, más ajeno, como si la casa hubiera decidido ponerse de su lado.No se fue por miedo.Se fue por mí.Esa idea me quema.Camino por la sala sin rumbo. Cada objeto parece fuera de lugar. Cada sombra me recuerda que tomé decisiones sin consultarla, sin confiarle lo suficiente, sin dejarla entrar.— Maldita sea… — murmuro.Lanzo un vaso contra la pared. El cristal estalla en una lluvia breve, inútil. No alivia nada. No devuelve nada.Me paso la mano por el cabello. La rabia sube rápida, feroz, peligrosa.No es solo enojo.Es la sensación de haber perdido control sobre algo que importaba demasiado.La protegí.La protegí a mi manera.Pero ahora esa manera me dejó solo.Camino hacia la ventana y miro la calle, como si pudiera verla alejarse aún. Como si pudiera salir corriendo
capitulo... Me acerco despacio.Demasiado despacio.— Si es una trampa — le digo —, dame el nombre del que la armó.— No lo sé — responde, desesperado —. Solo recibía órdenes… anónimas… intermediarios…— Mentira — susurro.Lo tomo del cuello de la camisa y lo levanto apenas de la silla.— Dime la verdad.Sus ojos se llenan de miedo.— La verdad es que… — traga saliva — alguien quiere romperte… usando a los tuyos.Suelto la tela.Lo observo durante unos segundos.Por un instante…dudo.Y justo entonces mi teléfono vibra.Un nuevo mensaje.Otra prueba.Otro empujón hacia la misma conclusión.La duda muere.— Si jugaste en mi contra — digo con frialdad —, hoy termina tu lugar en mi mundo.Me doy la vuelta, dejando la decisión flotando en el aire.Mientras salgo, siento algo retorcerse dentro de mí.No es alivio.No es victoria.Es la sensación de haber dado un paso…sin saber si el suelo era firme.Pero ya es tarde para retroceder.( Enemigo en las sombras )El sonido no es un grito.Es
capitulo.. ( REBECCA )No es miedo.Es algo peor.Es la sensación de que el aire cambió…y nadie me avisó.Desde la confrontación con Remy la casa no volvió a sentirse igual.Los pasillos son más largos.Las paredes escuchan.Las puertas tardan más en cerrarse.Y él…él se volvió silencio.No ha vuelto a buscarme.No ha preguntado cómo estoy.No ha explicado nada más.Como si la distancia fuera ahora su nuevo idioma.Me apoyo en la barandilla del balcón interior, observando el vestíbulo vacío. Hay movimiento abajo guardias cambiando turno, murmullos cortos, radios que se apagan cuando paso cerca.Todos saben algo.Nadie dice nada.Camino hacia la ventana. Afuera, la ciudad respira en luces distantes. Hay una inquietud que no puedo explicar, como si alguien hubiera dejado una puerta abierta en un lugar que no alcanzo a ver.Mi teléfono vibra.Un mensaje sin nombre.“Ten cuidado con lo que crees saber.”Se me enfría la sangre.Releo las palabras varias veces.No preguntan.No amenazan.
— Si supieras lo que encontré… — empezó.— Entonces dime — lo interrumpí —. O deja de fingir que somos un equipo.Nos quedamos así. Frente a frente. Demasiado cerca. Demasiado lejos.— Hay una traición más grande de lo que pensábamos — dijo al finv—. Y esa foto no fue casualidad.— Lo sé — respondí —. Pero aun así… elegiste herirme.Sus ojos se oscurecieron.— Nunca fue mi intención.— Pero pasó.El silencio final fue distinto.No furioso.No violento.Definitivo.— Esta vez — dije con la voz más baja —, no voy a perseguirte para que me expliques.Si quieres que me quede… vas a tener que confiar en mí.Me di la vuelta antes de que pudiera responder.Subí las escaleras sin mirar atrás.( REMY )No cierro la puerta.La dejo abierta como una herida.El silencio de la casa me sigue hasta el despacho. No es paz; es acusación. Cada paso retumba como si alguien estuviera contando mis errores en voz alta. Me quito el saco y lo lanzo contra la pared. No cae. Se desliza. Cobarde. Como yo.Apoyo
capitulo ... " Lo que deja huella " Ahi estoy sentado oscuro, inconfundible, la mujer demasiado cerca, su risa congelada en un instante que no debería existir, no es explícita no necesita serlo la imagen dice lo suficiente como para hacer daño — Los rumores se mueven rápido — continua la voz — y no solo entre amigos Cuelgo sin despedirme el semáforo cambia a verde; pero no avanzo de inmediato miro la foto otra vez, no por la mujer si no por lo que significa Rebecca viéndola su silencio, su mirada y el pensamiento que me atravesó como un disparo silencioso, mi teléfono vibra otra vez está vez se quién es antes de mirar la pantalla No contestó no porque no quiera, sino que no se que decir, el teléfono sigue vibrando una llamada perdida luego otra, siento la rabia subir arranco de golpe dejando atrás la avenida las luces se convierten en líneas borrosas — Idiota — murmuró si saber si me habló a mi o la situación El club no fue el error, el error fue creer que podía
Último capítulo