Mundo ficciónIniciar sesiónDante Mora lo tenía todo: era el hijo del Alfa de la Manada Luna Plateada y el heredero legítimo del trono. Pero una noche de traición lo cambió todo. Su tío Víctor, sediento de poder, orquestó un golpe brutal que acabó con la vida de su padre y lo desterró a las tierras salvajes, acusándolo falsamente de ser un traidor. Abandonado, herido y despojado de su rango, Dante sobrevive en el exilio donde descubre que su lobo interior guarda un poder ancestral dormido. En su camino conoce a tres mujeres extraordinarias que se convertirán en sus compañeras de destino: Luna, una sanadora con el don de manipular la energía lunar; Kira, una guerrera alfa renegada con fuerza sobrenatural; y Zara, una misteriosa hechicera mitad loba que puede ver el futuro. Juntos formarán una manada propia mientras Dante entrena, se vuelve más fuerte y despierta habilidades que ningún alfa ha poseído en siglos. Pero la venganza tiene un precio, y el camino de regreso a casa está lleno de enemigos mortales, secretos oscuros sobre su linaje y una profecía que podría destruir todo lo que ama. Cuando finalmente regrese a reclamar lo que es suyo, Dante deberá decidir: ¿venganza o redención? ¿Poder o amor? Porque el verdadero enemigo podría ser mucho más peligroso de lo que jamás imaginó.
Leer másCinco años después de su renuncia, Dante cumplió sesenta y cinco años. Su pelaje era casi completamente gris, pero sus ojos mantenían la misma intensidad que siempre habían tenido.Vivía en una cabaña modesta cerca del bosque con sus tres compañeras y Celeste, quien a sus noventa años era sorprendentemente vital gracias a su profunda conexión espiritual.Era vida que había soñado: tranquila, pacífica, ordinaria.—Los niños vienen hoy— Luna anunció esa mañana, aunque "niños" tenían treinta y ocho años ahora. —Con todos los nietos.—La casa será un caos —dijo Dante.—La casa siempre es caos— Aria respondió con sonrisa. —Así es como nos gusta.—Además— Zara añadió —Kaela tiene un anuncio especial. Se negó a decirme qué, pero las visiones sugieren que es... significativo.Durante años desde su jubilación, Dante había encontrado un ritmo que nunca había conocido durante su vida de guerrero. Se despertaba con el sol, entrenabaligeramente, pasaba mañanas en el jardín que había comenzado a cu
Quince años pasaron en relativa paz. Dante ahora tenía sesenta años, su pelaje mostrando gris en sienes y hocico cuando se transformaba. Luna, Aria y Zara envejecían a su lado, cada una hermosa de manera que solo el tiempo podía crear. Sus cuatro hijos ahora tenían treinta y tres años, completamente adultos con sus propias vidas, familias y legados. Kaela y Liam tenían tres hijos, mezcla hermosa de lobo y humano que podían transformarse parcialmente, pero también tenían ingenio humano. Eran símbolos vivientes de nueva era. Marcus se había casado con una sanadora de manada distante. Juntos habían establecido una red de clínicas que salvaban miles de vidas anualmente. Celeste era ahora líder del consejo de alfas, elegida unánimemente. Bajo su guía, el consejo había expandido para incluir representantes humanos formalmente, mapeando territorios más allá de montañas y estableciendo relaciones con especies que ni siquiera sabían que existían. Orion permanecía soltero pero rodeado de
Pero Sombrael no emergió.El tercer día llegó y fueron al sitio del sello, preparados para batalla apocalíptica. En cambio, encontraron algo completamente inesperado.El sello se había estabilizado.—No entiendo— Zara murmuró, verificando y reverificando con sus sentidos mágicos. —Debería haber colapsado. Todos los cálculos indicaban...—¿Qué pasó? —Dante preguntó.—El sello se... reparó a sí mismo —Zara dijo con asombro. —O más precisamente, alguien lo reparó desde adentro."No, alguien," la voz de Sombrael resonó, pero diferente esta vez. Más débil. Casi... cansada. "Yo lo reparé."—¿Por qué? —Dante exigió, confundido."Porque estuve observando," Sombrael respondió. "Durante cinco años, observé a través de la grieta. Vi a sus hijos entrenar. Vi su dedicación. Su amor el uno por el otro. Su determinación no solo de sellarme sino de destruirme."Hubo pausa larga. "Y me di cuenta de algo. No quiero despertar a ese mundo. Un mundo donde los padres aman tanto a sus hijos que les enseñan
Cinco años pasaron en preparación constante. Los niños ahora tenían trece años, ya no eran niños sino adolescentes en el umbral de la edad adulta.Y el sello de Sombrael se había debilitado hasta el punto crítico.—Tres meses— Zara anunció después de su última verificación mágica. —Tal vez cuatro. Después de eso, el sello colapsará completamente.—¿Qué hay de los cultos? —Dante preguntó. Durante cinco años habían rastreado y eliminado docenas de células de adoradores de los Caídos, pero siempre surgían más.—Neutralizamos al último grupo grande hace dos semanas —Adrian reportó. —Pero es como cortar cabezas de hidra. Más aparecen.—No importa— Aria dijo pragmáticamente. —El daño está hecho. El sello fallará sin importar qué hagamos ahora.Todos sabían lo que eso significaba. Era tiempo para la expedición final.Dante reunió al equipo élite en la sala de consejo. No solo los cuatro adultos y cuatro adolescentes, sino también Adrian, Helena (quien había insistido en representar a los hum





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