Quince años pasaron en relativa paz. Dante ahora tenía sesenta años, su pelaje mostrando gris en sienes y hocico cuando se transformaba. Luna, Aria y Zara envejecían a su lado, cada una hermosa de manera que solo el tiempo podía crear.
Sus cuatro hijos ahora tenían treinta y tres años, completamente adultos con sus propias vidas, familias y legados.
Kaela y Liam tenían tres hijos, mezcla hermosa de lobo y humano que podían transformarse parcialmente, pero también tenían ingenio humano. Eran