Mundo ficciónIniciar sesiónBrielle León deja su pueblo para convertirse en chef, sin imaginar que una serie de malentendidos la llevarán a cruzarse con Aleksander Lennox, un hombre arrogante marcado por traiciones del pasado. Años después, cuando por fin su vida parece encaminarse, la tragedia golpea: su mejor amiga Antonia muere al dar a luz, dejando a sus dos hijas en manos de Brielle. Decidida a honrar su promesa, Brielle vuelve a San Andrés para salvar a las niñas, pero descubre que solo podrá adoptarlas si está casada. El destino la obliga a un matrimonio de conveniencia con Aleksander, el último hombre con el que habría imaginado formar un hogar. Pero hay un secreto que lo une todo: durante su tratamiento de fertilización, la clínica cometió un error y Brielle terminó recibiendo el esperma de Aleksander sin saberlo. Ahora, atrapados entre un matrimonio impuesto, dos niñas huérfanas y un bebé que los conecta más de lo que creen, Brielle y Aleksander deberán enfrentar el pasado… y descubrir si del dolor puede nacer una familia real.
Leer másEl mausoleo siempre huele a piedra fría y a silencio antiguo. Cada vez que entro, siento que el mundo se queda afuera, como si las voces, el ruido y los años se detuvieran justo en la puerta. Camino despacio, dejando que el eco de mis pasos me recuerde que sigo aquí, que sigo viva.Me detengo frente a su nombre.Antonia.Hay días en los que todavía me sorprende no escuchar su risa detrás de mí, no sentir su mano empujándome el hombro con esa confianza que solo existe entre quienes se conocen de verdad. Hoy no duele como antes. Hoy pesa distinto.—Vine a verte —digo en voz baja—. Ya te imaginarás por qué.Me giro hacia ellas.Mis hijas. Nuestras hijas.Las gemelas están una al lado de la otra, tan parecidas que a veces el mundo aún se confunde, pero tan distintas que Antonia se habría pasado la vida señalándolo con orgullo. A unos pasos está Analía, erguida, serena, con esa madurez que no se aprende, sino que se gana a fuerza de pérdidas tempranas.Ella fue la primera. La que Antonia d
Le di un beso, y él dejó caer su libro, sujetó mi trasero, y en poco tiempo estábamos calientes y listos para hacer lo que el agotamiento no nos había permitido hacer.—Espera un momento, pediré que preparen algo —dijo Aleksander—; mientras tanto, ve relajándote.Él se marchó, y luego fui al baño. Al entrar, vi una lencería que decía “Para Brielle”, escrita por la misma Chloe. Me desvestí y me la coloqué.—Ya está listo lo que pedí, amor —dijo Aleksander —sal, por favor.Salí, y cuando Aleksander me miró, se puso rojo. Luego se acercó a mí para besarme apasionadamente, me tomó de la mano y me guio hasta la sala, donde había una cama para masajes. Nos acercamos y comenzamos a besarnos con pasión. Sus manos fueron a mis glúteos, y sus labios a mi cuello. Mis manos lo tocaban, y lanzaba suspiros al sentir su contacto.Quité poco a poco una camisa que se había puesto para salir, y él acariciaba mi trasero, besándome apasionadamente. Me acostó en la cama dispuesta para mí y arrancó mi ropa
Al llegar a la recepción, todo fue hermoso. Chloe se había empeñado en que tuviera una boda de ensueño, y desde la entrada se podía ver. La prensa se desbordó, pero gracias a la seguridad que mi esposo contrató, pudimos pasar adentro sin ningún contratiempo.Los invitados se sentaron, y yo pasé con Aleksander a la pista, donde bailamos nuestra primera pieza como recién casados. Las chicas estaban fotografiando el evento, y también los fotógrafos contratados por Chloe.—Algo que no dije frente al altar, y es que aunque la muerte nos separe, te esperaré en el más allá y ahí te seguiré amando por toda la eternidad —me susurró Aleksander. —¿Me aceptas como tu esposo en el otro mundo?—La boda tiene que ser más lujosa que esta, porque si no, simplemente no me caso y me busco un fantasma bien buenotes —reí un tanto traviesa. —Así que ya sabes el requisito que pido.Nos reímos, y Aleksander me besó. Nos besamos tanto que nuestros labios se entumecieron. Nos tomamos fotos con los invitados, y
Le entregué la lista a Elena y ella se marchó. Nos acomodamos, pero Chloe no me dejó descansar, así que nos fuimos inmediatamente a ver las flores y el salón que la prima de mi esposo nos había proporcionado. Me sorprendió, ya que no era solo un espacio, sino toda la casa, que resultaba ser una mansión casi castillo, con una vista que quitaba el aliento.—Es hermoso —Chloe dijo mirando alrededor. —Pensé que lo íbamos a celebrar en el hotel.—Esta es la casa de Elena —le respondí sabiendo bien esta información. —Digamos que una de las tantas, pero a la vez es especial para ella. Sin embargo, también le trae malos recuerdos.—¿Por qué? —me preguntó sorprendida. —No entiendo cómo puede ser especial, pero con malos recuerdos.—Porque aquí iba a celebrar mi boda, y aquí mis padres celebraron la suya —dijo entrando. —Desgraciadamente, mi entonces matrimonio no se pudo realizar y el de mis padres no terminó bien, por así decirlo.—¿Quieres hablar sobre eso? —le pregunté, y ella negó sonriendo
Aleksander corrió conmigo mientras me cargaba y, sin más preámbulos, se tiró a la piscina. Ambos quedamos empapados y salimos a la superficie para tomar una bocanada de aire. —¿Acaso te has vuelto loco? —pasé mis manos por mi cabello—. Estoy empapada. —Y me encanta verte así —él olfateó mi cuello—. Te amo demasiado, Brielle.Aleksander y yo estuvimos en la piscina por un buen rato. Luego de salir, fuimos a mi habitación para ver una película. Llegó la noche y él se tuvo que marchar, ya que tenía algunos pendientes por hacer, así que lo despedí mientras le decía lo mucho que lo amaba. —Te miras tan enamorada de mi hermano que estoy segura de que el cielo tiene envidia. Él también se nota sumamente enamorado de ti. —Lo amo demasiado y quiero que nuestras vidas se encuentren unidas para siempre con el vínculo del matrimonio. —Por eso hay que apresurarnos. Tenemos que tener todo listo antes de que el gallo cante.El catering ya estaba contratado y Chloe se encargó de hacer dos pastele
Ella me mostró todo lo que había hecho; la lista de invitados ya estaba lista y me sorprendió ver a cada uno de los conocidos más allegados a la familia.—El señor Lennox y tu abuelo me dieron la lista de invitados que son también cercanos a la familia. Así que ahora ya tenemos un aproximado de la cantidad de invitados para así pedir el banquete.—Espera un momento —miré la enorme lista y no vi un nombre—. Aquí hace falta José; necesito que se le meta en la lista, puesto que es una persona allegada a Aleksander.—Está bien. —Ella escribió su nombre en una pequeña línea que estaba disponible. —Perfecto, ahora faltan las invitaciones y el banquete.Me sorprendió ver la habilidad que Chloe tenía para armar eventos; era como si se moviera en un medio totalmente natural para ella.—Muy bien, espero que las invitaciones se encuentren listas a la brevedad. Miré a Chloe mientras tomaba mi quinta taza de café; ante mis ojos se mostraba una mujer totalmente diferente e incluso me atrevía a deci
Último capítulo