Al final ellos se fueron al pueblo vecino, el alcalde y el sheriff no podían negarle la entrada a la morgue que había en el hospital ya que venía por parte del ministro de justicia, nosotros entramos a la casa pero fuimos detenidos por el hecho de que no podíamos estar en ese lugar.
—Tendrán que buscar otro sitio —habló uno de los especialistas —¿Tienen dónde quedarse? ¿Algún hotel o algo por el estilo?
—¿Hotel? ¿En este sitio? —reí sarcásticamente —estamos en un sitio en el que ni siquiera hay un hospital, ¿Qué le hace pensar que tenemos lo que menciono? Con costo hay una posada en el pueblo vecino y para esto nos van a negar el servicio de una vez porque la dueña es la mujer del sheriff con el que no estamos en buenos términos.
No pudimos quedarnos en la casa, caminé hasta una cabaña vieja que teníamos y en dónde se guardaban las herramientas de la finca. No tuve corazón para pedirle a la señora Diana que nos ayudará con la limpieza así que la dejé cuidando a Analía que la acosté de