La directora no tuvo más opción que decirme quién era la mujer que probablemente se encontraba embarazada de mi bebé una vez que escuchó que la pensaba demandar. Esperé unos cuantos minutos mientras tecleaba en su laptop y, cuando me mostró la foto de esta persona, sentí como si mi presión se bajara de un solo golpe.
—La señorita Brielle León se encuentra completamente sana; realizamos todos los exámenes de rutina que solicita este tipo de procedimiento y salieron todos negativos; por esa parte se puede tranquilizar.
—Quiero que me dé toda la información sobre su paradero. —Me levanté sudando helado de la silla—. Por un demonio, habiendo tantas mujeres en la capital, tuvo que ser ella.
Me dieron la información que necesitaba y salí de esa clínica como si el diablo me fuera siguiendo. Llegué al edificio en donde vivía y en el momento que pregunté por ella fue que me negaron la información, pero todo cambió cuando les di un soborno bastante generoso; dijeron que había salido a un pueblo