Al llegar a la recepción, todo fue hermoso. Chloe se había empeñado en que tuviera una boda de ensueño, y desde la entrada se podía ver. La prensa se desbordó, pero gracias a la seguridad que mi esposo contrató, pudimos pasar adentro sin ningún contratiempo.
Los invitados se sentaron, y yo pasé con Aleksander a la pista, donde bailamos nuestra primera pieza como recién casados. Las chicas estaban fotografiando el evento, y también los fotógrafos contratados por Chloe.
—Algo que no dije frente a