Mundo ficciónIniciar sesiónLa hermosa Elizabeth, fue abandonada por su esposo la noche de bodas, su marido se había marchado a París con su amante sin importarle ni siquiera un poco los sentimientos de la bella doctora. Una noche ella sin poder soportar más su soledad y despecho, se refugia en un bar donde un pasado de copas Alfa Damiano Gambino, se cruzó en su camino robándole su pureza sin saber que ella es su pareja destinada, su tan anhelada luna. El destino lo unió esa noche, pero también los separó sin él saber que había dejado su semilla en la doctora Elizabeth Romanov, que la llegada de ese cachorro cambiaría su vida, ¿Qué pasará cuando la familia Gambino se entere que el heredero del Alfa ya viene en camino? Pero que él no puede hacer su luna a una humana, no está permitido, el Alfa debe casarse con una mujer de su especie... Ven a descubrirlo conmigo...
Leer másPara cuando las demás mafias llegaron con un par de hombres de su entera confianza cada uno. Los pasaron a un salón que era utilizado como salón para banquetes, solo que está vez fue preparado para la seria reunión. Las mesas fueron colocadas estratégicamente, cinco del lado derecho, y cinco del lado izquierdo. La elegante mantelería, el whisky de la mejor calidad, cigarrillos y en medio una charola de plata con cocaína servida. No se podía negar que el Pakhan de Rusia, tenía altos estándares cuando se trataba de reunirse y hacer grandes negocios. — ¿En donde está el líder de la mafia Gambino? ¿Es que nos piensa dejar plantados aquí? — Preguntó un japonés en perfecto ingles. — La paciencia es una virtud, señor Miyagui. Seguro que Dante Gambino, no demora en llegar. El Pakhan, no podía nombrar al Alfa como lo hacían en privado. Su identidad debía estar absolutamente protegida. — Todo está muy bien, ¿Pero que pasa con las mujeres? Se decía que los rusos eran muy generosos
Poco después, los recién encontrados destinados entraban a la villa. Ellos discutían por algo que el Alfa le estaba pidiendo. — ¡ Debes entender que es lo más normal del mundo que después de que un Alfa encuentra a su luna, ella debe ir con él! — ¡Esas son ideas anticuadas, no tengo problema en ir contigo, más debes de tomar en cuenta que apenas voy a graduarme de mi carrera, y... Me gustaría obtener mi título! Al escuchar la discusión, el Pakhan, que se encontraba en su despacho, salió para ver qué estaba sucediendo. — ¿Pero que es lo que está pasando aquí? — Pakhan, es que ella no entiende como deben ser las cosas entre Alfa y luna, se niega a irse conmigo a Italia. El joven Alfa, estaba perdiendo la paciencia explicandose a la hermosa rusa que acaba de encontrar. — A ver, un momento, ¿Dime por qué quieres que mi hija se vaya contigo a Italia? — ¿Ella es tu hija? — Si, ella es mi hija Alexandra. Pero sigo sin saber lo que sucede. — Papá, creo que tuve la
Las palabras habían salido de los labios de la bella chica de ojos color miel. Y ella no sabía ni siquiera por qué no había podido decir que si. — ¡Marina, no puedes estar hablando en serio! ¿Qué te sucede? ¡Habíamos quedado en que hoy le pediría la mano a tu padre, por favor recapacita! Más la jóven Mendez, solo tenía la imagen de esos ojos morados tan fuera de este mundo, era como si a ese hombre le uniera una conexión mas fuerte y poderosa que el universo mismo. (...) Mientras tanto en la helada Rusia, se había convocado una reunión de mafias urgente. Al menos diez de las mafias más poderosas del mundo se habían quedado sin líderes, y se tenía que nombrar a alguien en su lugar. Los primos Gambino, llegaban con toda su imponencia. Los Alfas vestían de traje negro, encima llevaban un grueso abrigo para cubrirse del frío. Ellos eran recibidos en la mansión del Pakhan Alexander. — Cachorros, que gusto verlos, ¿Qué tal han estado? ¿Cómo están esos viejos Alfas de sus padre
Marina, no entendía por qué le parecía tan extraordinariamente atractivo ese hombre de bellísimos ojos morados, piel algo pálida, y una imponente aura a pesar de verse tan jóven. Lo que ella no sabía era que el despiadado vampiro estaba haciendo uso de todo su autocontrol para no asesinar al tipo que ella tenía tan cerca. — Está noche mi novia me invitó a cenar para conocer a sus padres. Soy Franco Silva, mucho gusto... — Vladimir Drak, ese es mi nombre. Por supuesto que el vampiro no iba a decir que también le daba gusto conocerlo. — Entonces... ¿Es esta una cena en la que la señorita Méndez, trae a casa a su novio? — Así es, y aprovechando que se tocó el tema, también quisiéramos comunicarles que... ¡Marina y yo queremos casarnos a la brevedad posible, dentro de un mes a lo mucho! — ¿Pero que dices? ¡Mi hija apenas acaba de cumplir la mayoría de edad, todavía es muy joven para casarse! El faraón casi se ahoga con el sorbo de vino que todavía tenía en la boca. —
Marina, entendía la pregunta de su padre, él siempre había sido muy estricto en cuanto a las amistades que tenía. — Conócelo primero, papá, ya después me dirás lo que opinas, es un buen chico, ya verás. Marina le sonrió a su imponente padre, ella estaba acostumbrada a sentir esa aura poderosa que emanaba. Se sentía segura de que el faraón la protegía y la cuidaba como si se tratase de su mayor tesoro. — ¿Qué pasa aquí? El ambiente está bastante tenso. El apuesto Marcos, segundo hijo de Marcelo, y Oriana, se sentaba a la mesa. Para ese momento el apuesto jóven, ya llevaba las empresas de la compañía familiar Cómo su CEO. El faraón estaba muy orgulloso de su hijo, sin duda era un joven empresario muy capaz. En sus estudios siempre el primero en su clase, y con las mejores notas. Se había saltado años debido a su gran inteligencia, y a sus diesiciete años ya había terminado una carrera en negocios internacionales. — No pasa nada hermano, solo es papá que se preocupa de
Los mafiosos todavía creían que iban a salir bien librados de la emboscada que le habían tendido a la familia Gambino. Dante era imponente, y también sus primos, pero los enemigos se confiaban demasiado en las armas largas que portaban. — Ishiga, si tantas ganas tienes de acabarme, ¿Por qué no te enfrentas a mi cara a cara? Pelea conmigo a puño limpio, lo que es más, te doy la ventaja de utilizar el arma blanca que quieras. — Tú si que eres demasiado engreído, Dante Gambino, soy un japonés entrenado en artes marciales, ¿Qué te hace pensar que vas a ganarme? — Prueba, quizás te lleves una sorpresa. El arrogante japonés avanzó al frente, él realmente pensó que su entrenamiento era suficiente para vencer a Dante Gambino. De pronto ambos mafiosos estaban en el centro, caminaban en círculos mientras se miraban fijamente. Lo que Ishiga ignoraba era que estaba ante el mejor guerrero, el Alfa más fuerte después de su padre, y más poderoso. El japonés fue el primero en atacar,
Último capítulo