Mundo ficciónIniciar sesiónLa hermosa Elizabeth, fue abandonada por su esposo la noche de bodas, su marido se había marchado a París con su amante sin importarle ni siquiera un poco los sentimientos de la bella doctora. Una noche ella sin poder soportar más su soledad y despecho, se refugia en un bar donde un pasado de copas Alfa Damiano Gambino, se cruzó en su camino robándole su pureza sin saber que ella es su pareja destinada, su tan anhelada luna. El destino lo unió esa noche, pero también los separó sin él saber que había dejado su semilla en la doctora Elizabeth Romanov, que la llegada de ese cachorro cambiaría su vida, ¿Qué pasará cuando la familia Gambino se entere que el heredero del Alfa ya viene en camino? Pero que él no puede hacer su luna a una humana, no está permitido, el Alfa debe casarse con una mujer de su especie... Ven a descubrirlo conmigo...
Leer másLos ojos color ámbar del faraón, se fijaron en el poderoso Alfa, que se acercaba con paso firme. — Abuelo, respóndeme, quieres más a Vlad, que a mí. — El pequeño Marc, que era tan parecido a Marcelo y a Marco, se cruzaba de brazos y tenía las cejas fruncidas. — Pequeño diablillo, si yo quiero a mis nietos por igual, los dos son mi sangre, hijos de mis hijos. No tengo favoritos, tú y Vlad, son mis grandes tesoros. El faraón no había envejecido ni un solo año, estaba igual de apuesto que cuando lo conoció Oriana, fuerte, poderoso, imponente, pero ahora era abuelo, y eso lo hacía muy feliz. — ¿De verdad, abuelo? ¡Ese vampiro me las va a pagar, le voy a dar su merecido, por algo dicen que no se debe de confiar en los no vivos porque no si quieres les late el corazón! — Espera, Marc, ya que tú abuelo Damiano, está aquí, ¿Por qué no le preguntamos a quien prefiere él, si a ti, o a Dalexán? Cómo ya sabes tu eres mitad lobo, y mitad faraón, y Dalexán, es un lobo puro. La mira
Dante tomó a su cachorro y lo cargó. Se veía tan lindo con esos ojos verdes que distinguían a los Alfas Gambino. — ¡Pero que carajos! ¡Nunca había visto nada igual en mis cientos de años de vida, mi nieto se ha transformado! — El Alfa Damiano, estaba más que impresionado. Dalexán, con su pequeña lengua, lamía la mano de su padre. Su pelaje era afelpado y suave. Los peligrosos Alfas Mirian de ternura. — Tu nieto es increíble, papá, es... hermoso. ¿Pero ahora como hago que vuelva a ser humano? — ¡Dalexán. tú madre me ya está por llegar, vuélvete humano otra vez! El cachorrito gruñó, renegó un poco pero al final se transformó de nuevo. Fué algo que hasta para los mismos seres sobrenaturales había sido impresionante de presenciar. SEIS AÑOS DESPUÉS. Marco y Eleine, se habían casado en una apresurada y hermosa boda. Muy a regañadientes el Alfa había entregado a su hija en el altar, Sin duda el Alfa, echó la casa por la ventana, solo hubo lo mejor de lo mejor, se casaba l
Ese día Marco, tuvo bastante suerte en no haber perdido la vida. Había hecho enfadar bastante a su suegro. — Cuñado, no sabía que fueras tan suicida, por poco y no la cuentas. — Vladimir, se reía. Los faraones estaban pagando un poco de lo que lo habían hecho pasar. — Ya que estamos más calmados, quiero decirles que hay algo que se siente extraño últimamente. Como si el enemigo estuviera preparándose para atacar. — ¿Cómo es que puedes estar tan seguro de eso, Vladish? Quizás fue solamente un terremoto, algún tsunami, o algún volcán que ha hecho erupción. El Alfa Emiliano, no creía en las palabras del vampiro. — Ya lo verás con tus propios ojos, lobo. — ¡Señor Méndez! ¿Se encuentra el Alfa Dante aquí? Una de las sirvientas los interrumpió, ella se escuchaba alterada. — Si, el está aquí, ¿Qué sucede? — ¡Es su luna, ella ha roto fuentes, el cachorro ya viene, es urgente que la lleven al hospital! El lobo se puso de pie de un salto y corrió a la habitación donde A
El apuesto Alfa que vestía de Valentino esa noche. Bebió de su vaso de whisky, y después Respondió. — Por qué te temería... Padre. Lucifer, a quien ya nada podía sorprender pues lo había visto todo durante los muchos milenios que llevaba en la tierra, de pronto se quedó clavado en su sitio. — ¿Lo sabes? Pero... ¿Cómo es que lo sabes? — Somos hijos de la diosa luna, una hermosa deidad que fue seducida por el mismo Lucifer estrella de la mañana. Es por eso que nuestro poder viene del infierno, por eso es que somos seres sobrenaturales que aterrorizan a la humanidad. ¿Me equivoco? — No... Selene es muy hermosa, un día que vine a visitar la tierra, fue cuando la conocí, esa larga melena plateada, su rostro increíblemente bello. No pude resistirme a sus encantos y la tomé. La hice mía y ella dió a luz a los licántropos. — Aahh... Los gustos de nuestra madre son muy particulares. Lo siento pero, ¿Quién demonios se involucraría con el mal mismo? — Mm, no soy tan malo como d
Aunque todos ahí, eran seres sobrenaturales y extraordinarios de diferentes maneras. Al escuchar al hombre que llegaba llamando nieto a Vladimir, se voltearon de inmediato. La diosa luna, Ra, el dios de los egipcios, o cualquier dios al que le rezara uno de los invitados, eran sin duda impresionantes, Pero escuchar y ver al mismísimo ángel caído frente a sus ojos, no tenía presidente alguno. — ¡Abuelo! Parece que no conoces la puntualidad, ¿Eh? Estás llegando a media misa. — Me disculpo por eso, es solo que llegaron unas almas peculiares al infierno, y las recibí yo mismo. No hay nada que disfrute más que torturar a quienes han lastimado niños inocentes. — ¿,Tu eres... Lucifer estrella de la mañana...? — El faraón preguntaba sin poder creerlo todavía.. — Si, o Samael, Satanás, el diablo, el ángel caído, todos esos nombres soy yo. Aunque Lucifer tenía un aspecto impresionante, esos ojos morados, pestañas largas, labios gruesos y delineados, cabello largo plateado y cue
El Pakhan realmente quería a su princesa en casa, disfrutar de su nieto, y consentirla, pero faltaba todavía lo que Dante tenía para decir. — Lo pensaremos detenidamente Pakhan, es mi primer cachorro, y preferiría que naciera y estuviera alrededor de mi manada. El lobezno y Alexandra, estarían mejor protegidos. En la mansión Gambino, están mi poderoso padre, mis increíbles tíos, y Eliot y Lorenzo. ¿No lo crees así? — ¡Hey! ¿Qué pasó con los impresionantes, o los maravillosos, Eliot y Lorenzo? ¿Qué somos realmente para ti, Dante? — Reclamó Lorenzo. — Ni siquiera consideras que estamos haciendo tu trabajo, lobo ingrato. — Eliot replicó.. — Volviendo al tema, quizás tengas razón, uno nunca debe bajar la guardia, o tendrás a los enemigos queriendo cortarte la cabeza. — Pakhan, ¿Por qué no vienen tú y Mayté a la mansión Gambino, un tiempo, así todos tendremos oportunidad de estar cerca del cachorro, y de cuidar de Alexandra. — El rey Damiano, mismo, hizo la invitación. — Es
Último capítulo