La novia curvy rechazada seduce al millonario
Arya Sotomayor lloró tanto que se quedó sin aliento en aquella lujosa recepción.
Ver a su novio, arrodillado a los pies de una mujer de silueta perfecta y billetera gorda fue el golpe más bajo de su vida.
Adrián la redujo a nada. Se burló de sus curvas, le quitó el apartamento y la dejó en la miseria, convencido de que jamás lo haría pagar por su desprecio.
Sin dinero, sin techo y con el orgullo destrozado, el destino la arrastró hasta las puertas de una mansión imponente, propiedad del único hombre capaz de hacer temblar a su ex:
Gael Altamirano, quien es un millonario despiadado, frío y peligrosamente posesivo.
Él no conoce la compasión, pero cuando fijó sus ojos en Arya, ella supo que el infierno se desataría. Lo que comenzó como un refugio desesperado se transformó en una obsesión prohibida que desafía toda moral.
Ella sabe que está mal. que es el suegro de su ex. Pero cada una de sus miradas la reconstruye, y cada uno de sus toques le recuerda que la venganza es un plato que se sirve frío y se devora lento.
Su ex la quería muerta de hambre. Ahora, tendrá que arrodillarse ante ella y llamarla ... Madrastra.