Mundo ficciónIniciar sesiónEn un mundo donde la magia y la pasión reinan, Alana, una joven con un destino único, se encuentra en el centro de una lucha por el amor y la supervivencia. Tres reyes Alphas, cada uno con su propia personalidad y deberes, han sido los responsables de herir de diferentes maneras a Alana, sin saber que ella es su pareja destinada. Ahora, los Alphas deben dejar de lado sus diferencias y trabajar juntos para ganarse el amor de Alana, o de lo contrario, todos morirán, ya que la conexión entre ellos es débil, y si no logran fortalecerla, la muerte los espera. A medida que Alana se enfrenta a sus propios sentimientos y a la verdad sobre su destino, debe decidir si puede perdonar a los Alphas y unirse a ellos en una unión que podría salvarlos a todos. Pero ¿podrán los Alphas demostrar su valía y ganar el corazón de Alana antes de que sea demasiado tarde? ¿podrá Alana aceptarlos finalmente?
Leer másAlana y sus Alphas marcaron el comienzo de una nueva historia en el mundo sobrenatural, dejando enseñanzas como que a veces lo distinto no siempre es malo, y lo diferente debe ser apreciado y no maltratado, también les enseñó que nunca es bueno abusar del poder que se posee, porque uno nunca sabe lo que el futuro les deparará, los Alphas de Alana al menos habían contado con el favor de la diosa, y el perdón de su amada luna, porque en el fondo sabían que todo lo que habían pasado para ganarse el amor de su luna, no era nada a comparación de lo que realmente merecían, hasta que un día tuvieron que poner en práctica todo lo aprendido, y no solamente eso.—Ustedes saben cuánto los aprecio. — dijo en plena madrugada el rey de los vampiros Benjamín, quien simplemente había irrumpido en la mansión de los Alphas. —Pero debo dejar en claro que no estoy de acuerdo con esto. —los Alphas se miraron inquietos, pero solo Alana hablo.—Querido amigo, te daría la razón o contradeciría, si tan solo m
Los tres se empujaron entre si mientras subían las escalera, repartiendo las culpas de lo que sucedía, mientras Edur y Otto aseguraban que todo era culpa de Osiel, por no preparar la bendita lasaña, Osiel los culpaba ellos por no ponerse de acuerdo con el nombre de los príncipes y aseguraba que el tema de la lasaña fue una excusa para que Alana dejara salir su frustración, así entre protestas y acusaciones llegaron a la habitación solo para encontrar a una loba de pelaje cobrizo en lugar de Alana.—¿Qué demonios? — Dijo sorprendido Edur al ver como un pequeño cachorrito salía de la loba.—Por un demonio, cómo lo pasé por alto. — Otto se sentía el peor de los padres, el peor de los compañeros, y el peor de los Alphas. —Era más que lógico que Alana siendo Alpha iba a parir a los cachorros en su forma lobuna. —claro que sí, si esa era la ventaja que tenían las pocas lobas Alphas que existían, el poder hacer de su parto más llevadero al transformarse en lobas.—Mi pequeña luna, es tan va
Esa noche fue la primera en toda la vida de Alana que no soñó con las atrocidades que padeció a manos de quienes debían cuidarla, tampoco tuvo sueños húmedos con sus Alphas amándola, esa noche Alana soñó con su loba, se veía a sí misma corriendo por el bosque, rápida, audaz, como una llamada danzando a través de la espesura verdosa, se sintió completa y realizada más al ver a tres pequeños lobos color cobrizo, corriendo tras ella, aún mejor al divisar a sus tres Alphas negros aullándole a su luna.—Pequeña es hora de levantarse. —Osiel, sin duda era él, Alana lo sabía aún antes de abrir sus ojos.—Cuando nazcan nuestros cachorros, ¿aún seguiré siendo tu pequeña? — indagó al tiempo que veía como los ojos de su Alpha brillaban y una sonrisa tan gigante como la que nunca le vio y como la que siempre le quería ver a partir de ese día, adornaba el rostro de Osiel.—Cuando nazcan nuestros cachorros, e incluso cuando sus cachorros lleguen, y por más que pasen cientos de años, tú siempre será
La confianza era la base de todo, no importaba a que especie pertenecieran, humana, lobuna, vampira, o bruja, cualquier relación y más si pretendía ser eterna se basaba en la confianza, existían lazo que los podía guiar a su destinado, pero solamente la confianza los haría estar unidos esa era la verdad, y ese era el por qué la familia Leroy había fallado, o al menos los padres de Alana, por suerte la loba estaba escribiendo su propia historia al igual que sus Alphas.En el momento que Osiel dijo aquellas palabras y a pesar de que Alana ya lo sabía, por primera vez sus manos fueron a su vientre, cubriéndolo de una forma protectora, quizás porque al escuchar a Osiel, su embarazo se hizo real de una forma casi mágica, porque Alana podía sentir la energía dentro de su vientre, y por escasos segundos se imaginó a tres lobos rojizos corriendo por el bosque cerca de la mansión de los Reyes, y las lágrimas que rodaban por sus mejillas buscaban refugio en la comisura de su sonrisa.No fueron
Último capítulo