—Porque…—tenía la posibilidad de decir que los había escuchado, pero su loba no quería que lo hiciera, esta no era una prueba de Alana, era una prueba de su loba y la joven comprendió que debería respetarla, porque al fin y al cabo, era ella la que tenía que unirse a su loba, y es que la había esperado durante tanto tiempo, y había sufrido tanto desprecio, que a lo último creyó que no poseía un espíritu lobo, y se convenció de que era una humana, o al menos intentó ser una, pero luego cuando el