Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlicia lo perdió todo en un solo día. El amor de su vida se casó con su hermana. Fue acusada de traición y desterrada de la manada sin derecho a defenderse. Sin loba, sin familia y sin rumbo, vagó sola por un mundo que solo conocía por las historias que le prohibían escuchar. Pero cuando una joven muda la rescata de los cazadores de esclavos y un misterioso Alfa irrumpe en su vida, Alicia descubre que todo lo que creía saber era una mentira. La sangre que corre por sus venas pertenece a una línea poderosa, olvidada... y peligrosa. Ahora, deberá elegir entre la venganza que la consume o la verdad que podría liberarla. Porque a veces, ser una traidora, es el primer paso para convertirse en leyenda.
Ler maisAna Avendaño era una mujer intrépida. Su periódico era el que había expuesto a todas las criaturas del submundo. Con la ayuda de Kerr y su testimonio, habían logrado hacerle entender al mundo que nosotros existíamos, que estábamos ahí y que necesitábamos ayuda.Ella y su esposo, Eduardo, habían creado la Organización de Protección y Preservación de las Especies del Submundo. Y había llegado justo cuando más la necesitábamos. Había recibido el mensaje de Sirius y utilizó todas sus influencias para llegar esa misma noche a la pradera. Nos había salvado.Porque a pesar de que el ejército de Mordor estaba neutralizado, a pesar de que Mordor estuviera muerto y de que yo hubiera logrado deshacerme de las criaturas, en efecto, los humanos aún estaban ahí, y sus armas hubieran logrado terminar lo que Mordor había empezado. Pero ella llegó a tiempo y nos rescató a todos.Ya había pasado un largo mes desde aquello. Mi poder del hielo había regresado nuevamente, y era más fuerte que nunca. Habían
El helicóptero trazó una línea en el cielo. Las tres nos quedamos muy quietas, observando.Entonces, cuando menos lo pensamos, dos enormes misiles salieron disparados hacia el ejército de Mordor. Cuando explotaron sobre ellos, una enorme y espesa capa de humo rojo los inundó.—Es el suero inhibidor, ¿verdad? —dijo Lilith en mi mente.Asentí. Ese era el plan de Sirius. Era un excelente plan. Muy bueno, de hecho.Podría salvarle la vida a casi toda la manada.Pero yo no estaba muy segura de qué podríamos hacer contra las criaturas. Mordor, antes de morir, había dejado su orden bien clara. Y aunque él ya no estuviera para controlarlos, en sus mentes la orden ya estaba impresa, explícita: atacar a los aquelarres y a las manadas que formaban el ejército de la Cofradía.Nos quedamos ahí, observando lo que sucedía, escuchando los gritos de los vampiros atrapados en el humo mientras desaparecían sus poderes.Pero estarían bien. A pesar de todo, sobrevivirían.Y nos quedamos ahí, paralizadas,
La expresión roja inundó el ambiente. La luz de la luna llena nos permitió ver perfectamente cómo el suero inhibidor caía sobre el ejército que corría hacia nosotros. Todos gritaron de emoción. Sirius y Ángel lo habían conseguido. Habían logrado liberarnos de los vampiros.Pero yo no estaba completamente seguro de celebrar.Valentín se acercó a mí. Ambos, hombro con hombro, miramos la espesa capa de humo rojo a la distancia.—No creo que eso afecte a los zombis —me dijo el Alfa de Flagela.Y yo negué.—Prepara tu manada. Yo prepararé a la mía. En cualquier momento...Pero no pude terminar de decir aquella frase. De entre el humo rojo y espeso salió la horda de zombis hacia nosotros. Yo me puse de pie y levanté la voz ante todos los que estaban presentes.—Llegó el momento de pelear —les dije.Salomón levantó su vuelo. Con las palmas de sus manos elevadas en el aire, lanzó una ráfaga de fuego que voló por varios cientos de metros y golpeó a las criaturas que avanzaban hacia donde estáb
Se agazaparon detrás de un enorme camión donde habían encerrado a varios de la manada. Sirius se asomó, apoyado en los hombros desnudos de Ángel, y pudo ver a varios miembros de Luna Azul y también de Flagela metidos en las jaulas. Cuando los miembros de su manada los vieron, abrieron los ojos impresionados, pero Ángel les indicó con las manos que se quedaran callados.—¿Qué crees que están haciendo? —le preguntó al muchacho.El lobo se aclaró la garganta.—Creo que es muy obvio —dijo—. Quieren experimentar con ellos. Tal vez ese era el trato de los humanos con Mordor: permitir que experimentaran.—Ahora vas a decirme cuál es el plan.—El plan es simple —le dijo el muchacho, tomándolo de la muñeca y llevándolo detrás de otro auto, antes de que un humano con una linterna que pasaba los viera—. Los villanos, las criaturas de Mordor, los zombis… no son tan fuertes como ninguna de las criaturas del mundo. Solamente son humanos con un poco de fuerza sobrehumana y obediencia a Mordor. Lo qu
Último capítulo