218.
Se agazaparon detrás de un enorme camión donde habían encerrado a varios de la manada. Sirius se asomó, apoyado en los hombros desnudos de Ángel, y pudo ver a varios miembros de Luna Azul y también de Flagela metidos en las jaulas. Cuando los miembros de su manada los vieron, abrieron los ojos impresionados, pero Ángel les indicó con las manos que se quedaran callados.
—¿Qué crees que están haciendo? —le preguntó al muchacho.
El lobo se aclaró la garganta.
—Creo que es muy obvio —dijo—. Quieren