Mundo ficciónIniciar sesiónZebela es una licántropa con el don de la curación y la bendición de la tierra. Ella es pareja de Roan, el imponente alfa de la manada Zafiro. Su vida da un giro desgarrador cuando Roan le exige que utilice sus poderes para salvar a su amante embarazada. A pesar de su propio embarazo y de los peligros que la demanda de su esposo conlleva, Zebela se ve acorralada por la presión del alfa y cede a su orden, lo que resulta en la pérdida de su bebé. Con su mundo hecho añicos, Zebela se enfrenta a sus demonios internos, debatiéndose entre la lealtad hacia Roan y el ardiente deseo de recuperar su libertad. Un ataque a la manada por parte del Alfa Bastian es la oportunidad que ella encuentra para escapar; sin embargo, es raptada por ese alfa malvado que sacia su furor por medio de la espada. ¿Logrará liberarse de las cadenas del amor y la traición? ¿O quedará atrapada para siempre en el oscuro dominio de Roan? ¿Será el alfa Bastian su camino a esa añorada libertad o la prisión que la mantendrán atada a él de por vida?
Leer másKaia Regresamos con los demás, pero me detuve de repente ante la escena frente a mí.Y cuando creí que todo había acabado, me tocó presenciar algo tan horrendo. Podría parecer justicia a mi desgracia, la culminación final de todo lo que tuve que sufrir durante siete años; sin embargo, me resultó una imagen desgastante y horripilante.Todos ellos estaban asesinando a Ronaldo.Ya mis recuerdos estaban intactos. Sabía quién era él y lo que me hizo. Verlo tan vulnerable me hizo sentir segura, pese a que sus ojos todavía me hacían temblar.Y recordé más… Las imágenes que trataba de no traer a colación insistían en torturarme. O quizás solo buscaban que no sintiera lástima por mi abusador, por el hombre que me marcó de manera dolorosa y destrozó todo lo que yo era. No solo a mí, también a las personas que me amaban.Reviví su ataque como lobo, sus manos humanas sobre mi cuerpo tembloroso, sus besos no deseados y su intromisión dolorosa y forzada.Y me dolió en el alma como aquella vez.Parp
KaiaLas imágenes eran tan desgarradoras como en mis pesadillas. Ese recuerdo, que parecía tan nítido en mi mente…En realidad, todo estaba claro en mi cabeza ahora, menos esas imágenes…¿Eran reales?Ese no podía ser Nevan…—¡Él abusó de mí, Kaia! —gritó Brenda, entre llantos.¿Por qué decía eso?Y me sentí tan triste, tan sucia…De un momento a otro, no era Brenda en las imágenes. Era yo. Y Nevan disfrutaba mientras yo le rogaba que parara.No…No era así como lo recordaba…Él… Nevan…Me mareé y los ojos se me tornaron borrosos. El corazón me dolía y unas náuseas horribles me revolvían el estómago.La imagen se desvaneció.Sentí un leve alivio, pero otra vez estaba Brenda, herida y aterrada. Su cuerpo temblaba con sacudidas agresivas y sus ojos perdidos emanaban lágrimas.¿Qué estaba sucediendo?—Nevan me forzó… —dijo ella con voz quebrada—. Porque tú no eres suficiente para él. No eres delgada como yo. Tampoco tienes experiencia. Eres muy aburrida.Sus palabras se me clavaban como
NevanObservé victorioso cómo destrozábamos a ese maldito wos, pero lo más divertido de ver fue la cara del asqueroso de Ronaldo.Su expresión lastimera era invaluable.Y sí, todo fue una trampa. Zora era nuestra informante, la misma que nos dijo todos sus movimientos.Pero lo más gratificante de todo era ver a Kaia transformarse.Su loba era tal cual la había visto en mis sueños. Hermosa y fascinante.Mi lobo se emocionó, pese a que era diferente a nosotros; yo era híbrido, pero eso no fue impedimento para que él quedara flechado.«Apareamiento», insistía mi lobo. Sí, así de irracional era.¡Por los woses! Me temblaba todo el cuerpo con tan solo verla correr libre y feliz. La satisfacción recorría cada poro de mi ser.Entonces miré al imbécil de Ronaldo. Era su turno, pero antes me burlaría un poco.—¿Qué se siente ser el imbécil del juego? Creíste que habías hecho una gran hazaña. Te pasaste horas y hasta días creando un contra antídoto que no te serviría de nada —le dije, muy feliz
KaiaMis manos temblaban, al igual que todo mi ser. Apreté los labios y miré al monstruo de barro con desafío.No me rendiría ni huiría como una cobarde. Yo protegería a Nevan en lo que su cuerpo se regeneraba o hasta que nuestros padres llegaran a auxiliarnos.Pero no lo dejaría a merced de ese ser repugnante.El wos me miró y yo a la espada, pero se carcajeó de mi idea, como si fuera una ridiculez siquiera enfrentarlo.Quizás lo era, pero no tenía opción...Di un salto largo, luego una voltereta en el aire que me permitió coger la espada mientras mis pies se extendían hacia arriba. Cuando aterricé en el suelo, ya tenía la espada de Ronaldo en mi mano y estaba lista para defender a Nevan.El wos malvado volvió a reír.Estúpido...¿Qué se cree?Con un grito de batalla, un poco exagerado quizás, me lancé sobre él.—¡¿Qué estás haciendo?! —gritó Nevan, mortificado—. ¡¡Tienes que escapar!! ¡¡Kaia!!Él trató de levantarse, pero el dolor lo detuvo.Eso me distrajo un poco y recibí un impac
Último capítulo