Mundo ficciónIniciar sesiónHuérfana desde pequeña, Tessa Angon, fue acogida por humanos que desconocían la magnitud de su verdadero origen. Pero su vida tranquila duró muy poco: pronto tendrá que enfrentarse a pruebas que desenterrarán secretos de su pasado y revelarán su linaje ancestral. Porque ella no es humana; es una mujer lobo con poderes sobrenaturales que muchos codician, persiguiéndola sin descanso para dominarla y poder apropiarse sus dones. Al principio, sus habilidades se manifiestan conectándola con la Tierra, el primer elemento que logra controlar, un poder que la conecta con fuerzas que jamás imaginó. En su camino conocerá a su mate, pero la decepción será inmediata: él solo busca su propio beneficio. Aun así, no estará sola durante este largo camino. Nuevos amigos aparecerán y los lazos de su infancia se fortalecerán, convirtiéndose en pilares que la mantendrán con fuerza. Con cada prueba y desafío, aprenderá a dominar sus poderes, descubrir su identidad y forjar un destino propio, distinto al que otros habían intentado imponerle. La joven lobo descubrirá que su fuerza no solo está en su origen, sino en su voluntad de decidir quién quiere ser.
Leer másSueño, tal vez no es un sueño porque tengo los ojos abiertos, y solo sea un recuerdo, pero más probable aun es que solo sea mi imaginación, me encanta estar bajo este árbol, su sombra me reconforta, es grande escucho a muchos niños reír y jugar cerca de mi, trato de correr hacia ellos, aun no soy muy buena en ello, pero me esquivan, se alejan de a donde voy, ¿Es que hay algo malo en mí?
-Me encuentro sentada nuevamente sobre el verde césped que tantas veces me ha recibido últimamente, este mismo lugar que desde el primer día que lo vi, lo reconocí como mío, algo en él siempre me ha cautivado, me ha llevado a perder la noción del tiempo, vuelvo a ver hacia el único árbol dentro de todo este lugar, es un grande y frondoso Tilo plateado que dice mi abuelo ha estado en esta casa por varias generaciones, quisiera saber un poco más de él, de su historia, siento una atracción inexplicable… pero nadie más parece interesado en el tema…
Sigo viendo al interior, estoy ensimismada en esa marca en forma de ojo que siempre, siento me mira fijamente, que me llama, o tal vez me hipnotiza ya que al volver la vista al cielo veo que han pasado al menos dos horas de que salí al atrio, ahora empiezo a ver el ocaso, mi vista favorita por mucho todos los días.
-Sigues siendo la misma niña soñadora que llego un día lluvioso a esta casa, con esas botas azules que no se quería quitar, y ese carita con grandes ojos marrones y mirada inquisitiva, viendo todo a tu alrededor, hasta que encontraste este Tilo y nadie ha podido separarte de él desde entonces. – Dijo mi abuelo con su cálida sonrisa de siempre.
Le devolví la sonrisa y me puse de pie, era hora de entrar a casa y ayudar a mi abuela a preparar la cena, tarde un par de segundos en pararme tal vez por ello mi vista se nublo, sentí perder el piso bajo mis pies… y es todo lo que recuerdo.
Desperté en la estancia de televisión, no sé cómo llegue aquí ni que fue lo que sucedió, empiezo a recordar mi árbol favorito, mi abuelo, después nada…
-Buenas noches mi pequeña mariposa, nos tenías preocupados- dijo mi abuelo.
-¿Qué fue lo que paso? y ¿Cómo llegué hasta aquí? – Sabía que el abuelo no tenía la fuerza para cargarme y mucho menos desde su último incidente con el caballo pinto en los establos, desde aquella caída no había podido volver a caminar del todo bien, esperaba que fuera cuestión de tiempo, pero ya llevaba dos años con esa cojera.
En ese momento, salió de la cocina y entro a la estancia, mi abuela junto con dos sujetos a los cuales, jamás había visto en mi vida, ambos más altos que el abuelo, que digo altos, ¡eran enormes! Sin problema, podría apostar medían más del 1.90 o tal vez 1.95m; despeje mi mente y empecé a analizar la situación, vestían de traje, tenían alrededor de 30 o 35 años, ambos con cabello negro azabache y rasgos similares, en sus manos una taza con café humeante, ese grandioso olor que me hace bajar todos los días a la cocina de mi abuela, se notaba en su semblante severo su falta de animosidad, era como si estuvieran aquí con un objetivo fijo y su mirada coincidentemente solo puesta en mí.
Eres tú Tessa Angon? – Preguntó el más alto de los dos individuos.
.iii… contesté tartamudeando, algo en ellos no me gustaba, creo que algo fuera de mi lógica encendió una alerta interna que me decía que estaba en peligro y que ellos eran la causa de esa recelo.
Bien, es un gusto saber de ti, soy Dante y él es Ottavio, mi hermano menor, teníamos mucho tiempo tratando de localizarte.
¿De qué están hablando? Casi sentí que mis pensamientos salían a gritos y los lograban escuchar o tal vez, podían leer la sorpresa en mi cara, mi cautela no era en vano, ellos tramaban algo, y no era algo bueno… ellos venían por mí.
Señor Dante, no sé a qué se refiere con que están buscando a mi nieta, pero habrá tiempo para hablarlo en otra ocasión, mi mariposa ahora necesita descansar- Dijo mi abuelo, su voz carecía de cordialidad, mientras caminaba hacía la puerta mostrándoles la salida de una forma no tan cortés. Este no era un comportamiento usual en él, siempre era una persona cálida y amable, debía haber una razón que motivara tal comportamiento.
Ambos, emprendieron su salida, no sin antes voltear a verme con esas miradas penetrantes que causaban escalofríos en mí, -Nos veremos pronto Tessa, dijo Ottavio antes de salir detrás de Dante y cerrar la puerta de golpe.
-¡Qué fue todo eso! Me incorporé del sillón donde estaba recostada, sentándome ahí mismo, y esperando a mis abuelos quienes tomaron asiento en los reposet que se encontraban frente a mí.
-¡No lo sabemos Tessa! ¡Ellos llegaron un par de segundos después de que tú te desmayaras en el patio, aparecieron de la nada y corrieron a una velocidad increíble, nunca había visto algo por el estilo!
Decidí analizar la situación por unos minutos, algo no estaba bien algo faltaba, que es eso que no estoy notando, empecé a forzar mi memoria, tratar de repasar dos o tres veces tal vez, las últimas escenas que recordaba y BAM! De repente ahí lo tenía, recordaba una sensación nueva acompañada de un leve zumbido claro pero constante, era como un cántico bajo y hermoso como decían eran los de las sirenas, si es que en verdad existieran, tenía un ritmo bajo como el tocar de un arpa de fondo, fueron pocos segundos lo que logré escucharlo supongo, porque es muy vago mi recuerdo.
Me incorporé de un solo salto, lo que hizo que mi vista fuera un poco borrosa nuevamente, y me tuve que volver a sentar, tenía que averiguar qué es lo que pasó hace unos momentos, y quienes eran esos hombres, y lo más importante, ¿por qué me buscaban y que querían de mí?
Ahora sí estaba en un verdadero problema, mi cabeza era un desastre mientras caminaba de regreso a su habitación. Sentía el pecho apretado y un nudo incómodo en el estómago que no desaparecía por más que intentara convencerme de que todo estaba bien.Porque no lo estaba…Había quedado de comer con León.Durante días enteros él me había estado evitando al punto de cambiar horarios, desaparecer antes de las clases o simplemente actuar como si yo no existiera. Y eso dolía más de lo que quería admitir.Nunca quise que las cosas terminaran así entre nosotros.Sí, le pedí que dejara de ser tan sobreprotector conmigo… pero jamás imaginé que terminaríamos comportándonos como completos desconocidos.Suspiré con frustración, y entonces, como si mi vida no fuera ya suficientemente complicada, Daryion reaparecía de la nada.Después de días desaparecido, después de dejarme sintiéndome tan sola como jamás me había sentido en mi vida. Ni siquiera la ausencia de mis abuelos había dejado un vacío tan h
—Vámonos, Silas. Es momento de regresar a Colmillo del Céfiro.Mi Gamma levantó la mirada de inmediato, claramente confundido, y no podía culparlo.Desde que llegamos a Sombra Nocturna apenas le había dado instrucciones reales, la única orden que recibió por mi parte, fue enviar guerreros a seguir discretamente a mis hermanos, observar y escuchar algo que pudiera servir, avisar si descubrían algo fuera de lo normal.No di explicaciones, no hubo contexto, tenía que tomar todas las medidas necesarias, por lo que no podía siquiera decirle exactamente qué debían encontrar.—¿Volver? —Preguntó frunciendo el ceño—. Pensé que seguiríamos aquí más tiempo. Los hombres aún no han reportado nada relevante.Guardé silencio unos segundos.Azrel seguía inquieto dentro de mí, me impidió dar más información.—Ya no importa —respondí finalmente.Silas se cruzó de brazos, claramente intentando entender qué estaba ocurriendo.—Daryion… ni siquiera sé qué vinimos a buscar exactamente.Su tono no fue irre
Seguí mi camino ya no valía la pena seguir escuchar esa conversación, ya tenía suficiente información.Mis pasos resonaban con firmeza en el pasillo, cada uno marcando la irritación que aún no terminaba de disiparse.En realidad esta manada nunca se sintió como un hogar, había demasiadas sombras e intereses ocultos, pisoteando gente inocente en el camino como si no valieran nada…Apreté la mandíbula.Solo había una persona aquí que valía la pena, una sola y era mi madre, ella era la única razón por la que ese lugar aún tenía algún sentido para mí.—Hola, madre. Buenos días —dije, inclinando apenas la cabeza al entrar—. Creo que pronto regresaré a mi manada. Ojalá puedas visitarme en cuanto te sea posible.Ella levantó la mirada de inmediato y sus ojos se suavizaron al verme.—Daryion… —murmuró, con una calidez que no encontraba en ningún otro lugar de esta manada—. Siempre llegas y te vas como una tormenta.Una leve sonrisa tocó sus labios.—Pero siempre es un alivio verte.Avancé un
El calor interno me está consumiendo, Llevo tres días fuera de mi manada… y nada.Nada útil, nada que me acerque a respuestas y no hay ni una sola pista sobre Tessa.He enviado a seguir a mis hermanos en cada uno de sus recorridos desde que llegué aquí, atento a cualquier rumor, cualquier conversación que pudiera darme algo… pero el silencio es absoluto.Como si supieran porque estoy aquí, y por ello estuvieran ocultándolo.Apreté la mandíbula, pasando una mano por mi cabello con frustración.Tampoco hay rastro de sus abuelos.Y eso… eso no es normal, si los hubieran secuestrado deberían estar aquí, en sus calabozos.Recién había llegado a la manada de mi padre cuando su voz volvió a mi mente clara y persistente.Tessa.Me pidió ayuda, en su momento no le di el peso que merecía, no parecía… importante.Pero ahora… exhalé con fuerza, ahora sentía que lo era todo, quería tener respuestas solo porque se trataba de ella, de lo que necesita, y ahora podía entender que se estaba enfrentando
Último capítulo