Filtrar por
Actualizando estado
TodosEn procesoCompleto
Clasificar por
TodosPopularidadRecomendaciónEvaluaciónÚltima actualización
Las luces que no me alcanzan

Las luces que no me alcanzan

Lucas había muerto. Unos días antes del funeral, Mariana ordenaba sus cosas cuando encontró un álbum grueso. En la portada, escrito con letras firmes, se leía: Amor eterno. Lo abrió... y allí no estaba ella, la esposa legítima. Era Helena, la joven que Lucas había acogido años atrás. Pero lo peor no era eso: toda la herencia de Lucas también quedaba a nombre de ella. Mariana murió con el corazón envenenado por el rencor. Y, sin entender cómo, al cerrar los ojos los volvió a abrir... en el pasado. Exactamente en la víspera de su boda con Lucas. Esta vez no pensaba entregarle la vida entera. Decidió vivir para sí misma, perseguir sus propios sueños y marcharse lejos. Lo que nunca imaginó fue que, al verla marcharse, Lucas perdería la cabeza y la buscaría con desesperación por todas partes.
Cuento corto · Reencarnación
7.4K leídosCompleted
Leer
Añadido
Una curvy en el camino de un CEO

Una curvy en el camino de un CEO

El reflejo en el espejo me devolvió una mirada que ya no reconocía. Ojos hinchados, mejillas húmedas, y ese cuerpo... ese cuerpo que parecía ser mi peor enemigo. Me sequé las lágrimas con rabia mientras las palabras de Miguel seguían martilleando en mi cabeza: “No puedo seguir así, María. Una relación es mitad y mitad, y tú no estás aportando nada. Ni siquiera te esfuerzas por verte mejor.” Me había arrojado esas palabras como quien tira basura, justo después de que descubriera los mensajes de Lucía en su teléfono. Lucía con su talla 36, su trabajo en marketing y su "energía positiva" que tanto mencionaba últimamente. Tres años juntos. Tres años soportando sus miradas de decepción cada vez que mi cuerpo se negaba a responder a las dietas. "No es tu culpa," había dicho mi endocrinóloga. "Es el síndrome de ovario poliquístico. Afecta tu metabolismo." Pero mi destino dio un giro cuando Alejandro, claramente harto de que su padre se metiera en su vida sentimental, me confundió con una de esas candidatas ridículas que le habían programado para casarse. Yo apenas podía creerlo. Mientras él esperaba que le hablara de compatibilidad, bodas en la playa o cuántos hijos quería tener, yo—sin tener idea de esa confusión—le hablé con toda mi pasión sobre estrategias empresariales, sobre cómo organizar un caos administrativo en menos de una semana, sobre cómo ser eficiente incluso cuando el mundo espera que falles por cómo te ves. Y ahí… algo cambió. En su mirada. Y en la mía también.
Romance
2.0K leídosOngoing
Leer
Añadido
Creyó que no entendería esa llamada

Creyó que no entendería esa llamada

En nuestro sexto aniversario de bodas, mis mejillas ardían mientras intentaba apartarme de mi esposo, Ethan Grant, que se inclinaba para darme un beso. Lo empujé hacia la mesa de noche para agarrar un condón. Lo que él no sabía es que ahí había guardado una sorpresa: una prueba de embarazo positiva. Ya podía imaginarlo, la manera en que su rostro se iluminaría en cuanto la viera. Pero justo cuando su mano iba hacia la gaveta, sonó su celular. Su mejor amigo, Henry Miller, apareció en la línea hablando en danés: —Señor Grant, ¿cómo estuvo anoche? ¿El nuevo sofá del amor que lanzó nuestra empresa lo está tratando bien? Ethan soltó una risa baja y respondió en danés: —El modo de masaje es genial. Me evita tener que masajearle la espalda a Sandy yo mismo. Aún me sostenía pegada a él, pero sus ojos atravesaban los míos, como si estuviera mirando a otra persona. —Esto queda entre nosotros. Si mi esposa llega a enterarse de que me acosté con su hermana, estoy muerto. Fue como sentir un cuchillo atravesando mi pecho. Lo que ellos no sabían es que yo también estudié danés en la universidad como especialización secundaria, así que entendí cada palabra. Me obligué a mantener la calma, pero mis brazos, colgados del cuello de Ethan, no dejaban de temblar. En ese momento dejé de dudar y decidí aceptar la oferta de ese proyecto internacional de investigación. En tres días, me habría ido del mundo de Ethan para siempre.
Cuento corto · Romance
2.2K leídosCompleted
Leer
Añadido
Ochenta y ocho veces rota, una vez libre

Ochenta y ocho veces rota, una vez libre

Después de que mi boda se cancelara por octogésima octava vez, marqué el número de mi socio. —Quiero apuntarme para abrir mercado en Lumora. Del otro lado del celular, su voz sonó sorprendida: —¿Estás segura, Elena? Irte a Lumora significa no poder volver en diez años. Además, ¿no acabas de casarte hoy? ¿Hugo lo aprobó? ¿Y tus papás? Siempre has dicho que tu mayor deseo es estar cerca de ellos. Miré la iglesia vacía con una sonrisa amarga. —La boda se canceló otra vez. No hay esposo, y mis papás tienen suficiente con Gloria. Ambos nos quedamos en silencio por un momento. —Bien, prepárate entonces. Mañana mismo sales. Colgué y acaricié suavemente mi vestido de novia, dejando caer en silencio la última lágrima. Otra vez, Gloria, mi hermana adoptiva, había caído en una crisis depresiva y hasta había intentado suicidarse, motivo por el que Hugo había vuelto a cancelar la boda. Lo miré, agotada y desesperada. —Esta es la vez número ochenta y ocho, Hugo. Él bajó la cabeza, lleno de culpa, intentando consolarme. —Solo dame un poco más de tiempo, Elena. Desde aquel incidente, Gloria no ha estado bien. Me aterra que pueda hacerse daño. Te prometo que hablaré claro con ella y que nos casaremos tan pronto como pueda. Mis padres presionaron a Hugo para que fuera a buscar a Gloria. —¡Elena, deja ir a Hugo! Si no fuera por salvarte a ti, tu hermana nunca habría sido secuestrada ni estaría así. ¿Quieres que muera? —¿Por qué siempre eres tan egoísta? ¿Tu boda vale más que la vida de tu hermana? Había escuchado esas palabras incontables veces. Antes, intentaba defenderme, pero hoy me quedé callada. Si ni mi prometido ni mis padres me querían ni confiaban en mí, la única salida era irme.
Cuento corto · Romance
4.1K leídosCompleted
Leer
Añadido
Alguien que siempre me ha amado

Alguien que siempre me ha amado

El sexto año que estuve junto a Ricardo Ortiz. Le comenté: —Ricardo, voy a casarme. Se estremeció, volviendo abruptamente a la realidad, visiblemente incómodo: —María, ya sabes que estamos en un momento decisivo con la financiación de la empresa, ahora mismo no puedo pensar en... —No hay problema. Sonreí sin emoción. Ricardo no lo había entendido. Iba a contraer matrimonio, pero con otra persona.
Cuento corto · Romance
16.4K leídosCompleted
Leer
Añadido
El Nacimiento Que Derrumbó al Jefe

El Nacimiento Que Derrumbó al Jefe

Con nueve meses de embarazo, estaba en la recta final. Mi cuerpo, pesado por un bebé que podía nacer en cualquier momento. Pero mi esposo, Vito Falcone, el subjefe de la familia, me había encerrado. Me tenía prisionera en un cuarto médico subterráneo y estéril, y me inyectaba un inhibidor, para posponer el parto. Mientras yo gritaba de dolor, él me ordenó que lo soportara. Porque se esperaba que la viuda de su hermano, Scarlett, entrara en labor de parto al mismo tiempo. Un juramento de sangre que había hecho con su difunto hermano dictaba que el primer hijo varón heredaría el lucrativo territorio de la Costa Oeste. —Esa herencia es para el hijo de Scarlett. Ahora que Daemon no está, ella se quedó sola y desamparada. Tú tienes mi amor, Alessia. Todo. Solo necesito que ella dé a luz primero. Después sigues tú. El fármaco era un tormento constante, una agonía sin fin. Le supliqué que me llevara a un hospital. Me sujetó por el cuello, obligándome a sostenerle la mirada. —¡Deja de actuar! Sé que no te pasa nada. Lo único que quieres es robarte la herencia. Con tal de ganarle a Scarlett, eres capaz de cualquier cosa. Tenía la cara pálida como la nieve. Mi cuerpo se sacudía en convulsiones mientras apenas lograba susurrar. —El bebé ya viene. No me importa la herencia. Solo te amo a ti, ¡y quiero que nuestro hijo nazca bien! Se burló. —Si en serio fueras tan inocente, si me quisieras un poco, no habrías obligado a Scarlett a firmar ese acuerdo para que su hijo renunciara a la herencia. No te preocupes. Volveré por ti cuando ella haya dado a luz. Después de todo, llevas a mi hijo en el vientre. Hizo guardia fuera de la sala de partos de Scarlett toda la noche. Solo se acordó de mí después de ver al recién nacido en brazos de ella. Finalmente, envió a su segundo al mando, Marco, para que me liberara. Pero cuando este llamó, su voz temblaba. —Jefe… la señora y el bebé… ya no están. En ese momento, Vito Falcone se derrumbó.
Cuento corto · Mafia
25.8K leídosCompleted
Leer
Añadido
Fisura; algo se rompe después de una separación.

Fisura; algo se rompe después de una separación.

Marinne Leal
Esmeray Nash estaba segura de que su relación con el multimillonario Denzel Albrecht no tenía futuro, es por eso que decidio pedir el divorcio, pero todo se complica una vez que lo firman; el se vuelve mas posesivo al descubrir el estado de Esmeray y al enterarse de lo que podria parecer un turbio y furtivo romance de su ex esposa con su mejor amigo que hasta hacia unos días, creía que era gay. Esmeray entre su afan de alejarse de su ex esposo y tener una vida propia, comienza a generar conflictos que solo hacen acercarla mas a Denzel; juntos tendran que decidir que rumbo tomaran sus vidas al ir descubriendo las sorpresas que esta les tiene preparadas.
Romance
1010.1K leídosOngoing
Leer
Añadido
¡¿La esposa legal de mi esposo es mi hermana?!

¡¿La esposa legal de mi esposo es mi hermana?!

En el cuarto año de su matrimonio con Dylan López, Aitana Ramos quedó embarazada. Llevó sus documentos al hospital para iniciar el control prenatal; al verificar la información, la enfermera le dijo que su acta de matrimonio era falsa. —¿Falsa? ¿Cómo cree? —Aitana se quedó helada. —Mire el sello: está chueco, y el folio no existe en el sistema —explicó la enfermera, señalando el papel. Aitana no se rindió. Fue directo al Registro Civil para confirmar y recibió la misma respuesta. —El señor López aparece como casado. La cónyuge registrada es Mía Ramos… "Mía Ramos." El nombre le cayó como un balde de agua helada, y la mente se le quedó en blanco. Mía, su media hermana… y el primer amor de Dylan. Años atrás, Mía había huido el día de su boda para irse a estudiar al extranjero, dejándolo plantado, y, sin embargo, ahora constaba como su esposa legal.
Cuento corto · Romance
10.1K leídosCompleted
Leer
Añadido
El prometido de mi mamá es mi mate.

El prometido de mi mamá es mi mate.

Aurelia Nightbane regresa a Nueva York por una sola razón: la boda de su madre. Tras años de ausencia, no espera más que un reencuentro tranquilo, un nuevo comienzo y, tal vez, la oportunidad de construir su propia vida. Pero todo cambia en el instante en que baja del avión… Porque el hombre que la espera no solo es poderoso, frío y peligrosamente atractivo. Es el prometido de su madre. Ronan Darkmoor, un temido Alfa y despiadado multimillonario, hacía tiempo que había renunciado a la idea de encontrar a su alma gemela. Cansado de esperar al destino, eligió la estabilidad por encima del futuro… y decidió casarse con la madre de Aurelia. Hasta que la Diosa de la Luna le demuestra lo contrario. En el instante en que sus miradas se cruzan, la verdad se vuelve innegable. Aurelia es su alma gemela. Dividido entre el deber y el deseo, Ronan cancela la boda… pero algunos lazos se resisten a romperse. Secretos, tentación y traición se desatan cuando se traspasan los límites, dejando a Aurelia atrapada entre las dos personas en las que más debería haber confiado. Con el corazón roto y furiosa, Aurelia se ve obligada a afrontar una dolorosa verdad: su vida se ha construido sobre mentiras. A medida que salen a la luz secretos ocultos sobre su padre biológico y se descubre la manipulación de su madre, Aurelia debe decidir quién es en realidad… y si podrá perdonar alguna vez al Alfa que la traicionó. Pero en un mundo regido por el poder, la sangre y el destino, un vínculo de pareja no se rompe tan fácilmente. Y esta vez, Ronan está dispuesto a luchar por lo que le pertenece… incluso si eso significa arriesgarlo todo para convertirla en su Luna.
Romance
10958 leídosOngoing
Leer
Añadido
Esto No Es Un Cliché De CEO, ¿O Si?

Esto No Es Un Cliché De CEO, ¿O Si?

Haru fue el villano de una historia cliché donde es el esposo de Dimitri Volkov, el CEO de una prestigiosa compañía, pero cuando Dimitri se enamora de su secretario, Haru termina siendo el villano de la historia al querer separarlos y al final, es Haru quien pierde todo. Pero ahora, Naru, ha reencarnado en el desafortunado Haru y para poder vivir una vida plena sin perder nada, seguirá la trama hasta que el verdadero amor de Dimitri aparezca, entonces se divorciara y tomara el dinero que le corresponde para vivir tranquilamente, ¿Podrá seguir con su plan o acabará igual que el Haru de la novela?
LGBTQ+
106.0K leídosCompleted
Leer
Añadido
Anterior
1
...
3334353637
...
50
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP