La sombra de la Esmeralda~
Louis siempre se había considerado inferior a su hermano gemelo Raylin y algo que no lograba entender, era como sus vidas eran tan diferentes, aunque vivieran bajo el mismo techo. No era nada más que la sombra del omega más deseado de toda la manada.
El hermano defectuoso.
Alguien sin valor.
Raylin era una preciosidad, su piel casi blanca como la nieve, sus ojos color esmeralda; brillantes. Su cabello dorado que caía por encima de sus ojos y ni hablar de su aroma, pues su olor a jazmín y menta, atraía hasta el último alfa soltero de la manada. Al contrario de su hermano, Louis poseía un olor a whisky y madera, olor que para todos a su alrededor era desagradable.
Aunque tuvieran el mismo rostro, había algo que, a parte de sus aromas, diferenciaba a los hermanos Throne y eran sus ojos, pues Louis había nacido con unos ojos azules, tan azules como el cielo despejado.