Luca y yo decidimos esperar para la boda, al menos los meses que me quedaban de embarazo. Y como estaba llegando la fecha, comencé a planear un poco como sería el evento. Decidimos optar por algo personal en la mansión, solo con nuestros allegados.
Ese día sin embargo no me levanté con animos de ponerme a elegir arreglos florales en una revista. Un malestar sacudía mi cuerpo desde la mañana. Todo comenzó con un dolor punzante en el vientre, ese tirón profundo que parecía desgarrarme desde dent