CAPÍTULO 52. EN CASA
—Vámonos, Silas. Es momento de regresar a Colmillo del Céfiro.
Mi Gamma levantó la mirada de inmediato, claramente confundido, y no podía culparlo.
Desde que llegamos a Sombra Nocturna apenas le había dado instrucciones reales, la única orden que recibió por mi parte, fue enviar guerreros a seguir discretamente a mis hermanos, observar y escuchar algo que pudiera servir, avisar si descubrían algo fuera de lo normal.
No di explicaciones, no hubo contexto, tenía que tomar todas las medidas necesa