Mi esposa ciega pidió el divorcio

Mi esposa ciega pidió el divorcioES

Romance
Última actualización: 2026-06-07
Luna Piñera  En proceso
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8.2
43 Reseñas
132Capítulos
6.1Kleídos
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Resumen
Índice

Alejandro Herrera Cruz, director ejecutivo de **Soho Grup Ltd.**, tenía treinta y ocho años y veía a su esposa como un simple símbolo de estatus. Entre ellos no había amor. Su relación era fría, distante, casi vacía. En cinco años de matrimonio, nada había sido especial, salvo el hecho de que **Valentina Márquez de Herrera** era la nuera favorita de los padres de Alejandro. Él amaba a otra mujer: **Camila Rojas**, una modelo de poca fama pero de gran belleza. Su madre nunca aprobó esa relación, y por eso Alejandro se casó con Valentina, una mujer dulce y obediente, perfecta para mantener las apariencias. Su mundo giraba solo en torno al trabajo y a Camila. Valentina no era más que una figura decorativa en su vida. Pero todo cambió después del accidente que dejó a Valentina sin vista. Al despertar del coma, ella sorprendió a todos al pedir el divorcio. Alejandro no podía creerlo. Aún más cuando Valentina exigió todos los bienes y acciones que le correspondían según el acuerdo prenupcial. Sin embargo, pronto Alejandro descubrió algo que lo dejó helado: el accidente no había sido casual. Alguien lo había planeado. Y ese mismo enemigo también buscaba destruir **Soho Grup Ltd.** Mientras Valentina seguía firme con su decisión, comenzó a entender que nada de lo que le pasó fue por azar. ¿Seguiría con su deseo de separarse? ¿O se uniría a Alejandro para descubrir la verdad y salvar la empresa… y quizás, también, sus propios corazones?

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Capítulo 1

CAPÍTULO 1

El aroma del chocolate caliente recién batido siempre me había parecido el olor del hogar, pero ese día, mientras terminaba de empacar mi última maleta para irme a la universidad, el aroma me resultaba asfixiante. Tenía dieciséis años, un intelecto que había saltado grados y un cuerpo que, según mi tía Agatha, era el único obstáculo entre yo y la "grandeza".

—¿Romy? ¿Todavía estás lidiando con esos trapos? —la voz de Agatha entró antes que ella a mi habitación. Se detuvo en el umbral, impecable en su traje sastre color crema, mirándome con esa mezcla de lástima y repugnancia que reservaba para los "defectuosos".

—Ya casi termino, tía. Solo trato de que todo quepa —respondí, sentándome sobre la maleta para intentar cerrarla.

—Por supuesto que no cabe, querida. Si compraras ropa de tu talla real en lugar de esas carpas de circo, tendrías espacio de sobra. Pero supongo que la discreción no es lo tuyo —dio un paso al frente y tocó una de mis blusas con la punta de los dedos, como si temiera contagiarse de algo—. En la universidad nadie te conocerá como la "Heredera Villalobos". Allá serás simplemente una muchacha con problemas de disciplina. Deberías agradecer que te envío lejos; San Valente no es un lugar amable para las mujeres que no saben decir "no" a un segundo postre.

—Papá decía que mi inteligencia era lo que importaba, no mi cintura —repliqué, sintiendo el nudo de siempre en la garganta.

—Tu padre era un romántico, Romy. Y mira dónde terminó: bajo tierra y dejándome a mí la carga de convertirte en algo presentable. Ahora baja. Apolo está esperando para llevarte al aeropuerto y no quiero que pierdas el vuelo por un ataque de glotonería de último minuto.

Agatha se dio la vuelta sin esperar respuesta. Así era mi dinámica familiar: un monólogo de críticas donde mi única línea permitida era el silencio.

Bajé las escaleras con dificultad, arrastrando mi equipaje por los escalones de mármol. En el gran salón, bajo el retrato al óleo de mi padre, estaba Apolo. Tenía veinte años entonces, y ya caminaba con la seguridad de un hombre que sabe que el mundo le pertenece. Estaba revisando unos documentos, pero al oírme, levantó la vista y sonrió. Esa sonrisa era mi único refugio.

—¿Necesitas una mano, pequeña? —preguntó, acercándose con zancadas largas.

—Puedo sola, Apolo. No soy de cristal.

—No, eres de dinamita —rio él, quitándome la maleta más pesada con una facilidad insultante—. Pero incluso la dinamita necesita un transporte seguro. ¿Estás lista para conquistar el mundo académico?

—Estoy lista para irme de aquí —susurré mientras caminábamos hacia el auto.

Agatha nos observaba desde lo alto de la escalera, como un halcón vigilando a su presa. Apolo se dio cuenta y, en un gesto que me detuvo el corazón, me pasó el brazo por los hombros, apretándome con cariño.

—Ignórala, Romy —me dijo al oído mientras subíamos al coche—. Ella solo ve superficies. Yo sé que vas a ser la mejor de tu clase.

Ya en el auto, el silencio era distinto. No era el silencio tenso de la casa, sino uno lleno de promesas. Apolo conducía por las calles de San Valente, pasando frente a las fábricas de chocolate que algún día yo tendría que dirigir.

—¿Vas a escribirme? —preguntó él de repente, sin quitar la vista del camino.

—Tengo que estudiar, Apolo. La carrera de administración y gastronomía no es un juego.

—No me salgas con eso. Prométeme que me escribirás. No quiero que te olvides de tu primo favorito mientras los intelectuales de la ciudad te invitan a salir.

—¿Invitarnos a salir a mí? —solté una carcajada amarga—. Apolo, mírame. Soy la "Gorda Villalobos". Los chicos me piden los apuntes, no citas.

Apolo frenó bruscamente frente a la entrada de la terminal y apagó el motor. Se giró hacia mí, y por primera vez en mi vida, vi una seriedad casi feroz en sus ojos.

—Escúchame bien, Romy. Esos chicos son unos estúpidos si solo ven lo que Agatha quiere que vean. Eres la mujer más brillante que conozco. Tienes una luz que... —se detuvo, como si estuviera buscando las palabras o conteniéndose de decir algo más—. Solo prométeme que no dejarás que nadie allá afuera te haga sentir pequeña. Porque eres inmensa, en todos los sentidos que importan.

—Lo prometo —dije, sintiendo que el calor subía a mis mejillas.

Bajamos del auto y él me ayudó con el equipaje hasta el mostrador. El momento de la despedida llegó demasiado rápido. San Valente se sentía como una jaula, pero Apolo era el único guardia que me trataba con humanidad.

—Cuida de "El Deleite" —le dije, tratando de sonar valiente.

—Cuidaré de todo hasta que vuelvas a reclamarlo. Y Romy... —me detuvo por el brazo antes de que cruzara la puerta de seguridad—. No cambies. No lo hagas por ellos. Si cambias alguna vez, que sea porque tú quieres, no porque te lo ordenaron.

—Buen viaje, Apolo.

—Te estaré esperando, pequeña.

Me di la vuelta y caminé sin mirar atrás. A los dieciséis años, dejaba atrás una casa que me odiaba y un amor que apenas empezaba a entender, sin saber que cuando regresara, las llamas habrían consumido a la niña que era, dejando en su lugar a una mujer dispuesta a todo por recuperar su lugar. El olor a chocolate de San Valente se quedó en mi ropa, pero en mi mente, solo vibraba la voz de Apolo, la única nota dulce en una sinfonía de desprecio.

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8.2 / 10.0
43 Reseñas · 43 bookdes.reviews
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Berayen
Nooo Luna :( Tan bien q iba la novela :(
2026-06-07 12:55:01
0
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Berayen
Ya no habrá más ?
2026-06-06 20:43:47
0
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Berayen
Q se divorcie de una vez, y esos señores son muy egoístas. Ojalá Julián sea buen tipo para q nazca el amor entre el y Val
2026-05-24 13:36:31
1
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Berayen
No es q esa señora quiere a Valentina , pues la verdad no parece. Claro como no fue a ella a la q le pusieron cuernos por cinco años pide eso. Q se divorcie Valentina, él no la merece
2026-05-16 12:35:36
1
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Berayen
A esos señores no les importa Valentina, les importa salvar su imagen Ojalá se divorcie de ese y se quede ella con alguien q si valga la pena
2026-05-14 13:09:38
1
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Berayen
Q se divorcie de una vez, o q le pague con la misma moneda a Alejandro q bien merecido se lo tiene
2026-05-13 11:32:31
0
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Berayen
La novela está buena, pero la verdad no entiendo nada jaja
2026-05-13 11:31:48
0
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Berayen
Q asco de hombre, claro recuperar a Valentina para seguirla engañando. Este hombre ni sabe lo q quiere
2026-05-10 13:41:44
0
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Berayen
Hay ya porfavor q se divorcie, pero siempre la protagonista termina al lado del hombre q más daño le hizo y eso es decepcionante
2026-05-07 13:45:18
0
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Mirlana Marquez
Valentina merece ser feliz, pero Tama es otro Alejandro disfrazado de corderito ...escritora por favor que está hermosa novela no sea tan larga... después de 100 capitulos se vuelven tediosas, gracias
2026-05-07 12:53:56
1
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Berayen
Valentina merece empezar de cero con alguien q la ame de verdad, la valore y vea q es un honor tenerla como mujer, como esposa y como amiga. No merece regresar al lugar en donde la hicieron sentir q no valía nada, infiel por 5 años noo eso es imperdonable.
2026-05-05 12:46:24
0
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Berayen
Solo le pido a la escritora q porfavor Valentina no se quede con alejando, q se quede con Julián o con tama o con quien sea, pero Alejandro no porfavor :(
2026-05-05 12:43:37
0
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Berayen
Por favor más capítulos :( con dos no basta :(
2026-05-04 13:51:48
0
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Mirlana Marquez
está novela me tiene cautiva, excelente...ojalá y Valentina supere su dolor....no tan larga escritora gracias
2026-05-03 06:15:33
1
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Berayen
Hay porfavor, si Julián es bueno que se quede con el mejor :( q le dé a Alejandro de probar de su propia medicina q mucha falta le hace. :(
2026-05-01 13:26:00
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132 chapters
CAPÍTULO 1
CAPÍTULO 2
CAPÍTULO 3
Capítulo 4
Capítulo 5
CAPÍTULO 6
CAPÍTULO 7
CAPÍTULO 8
CAPÍTULO 9
CAPÍTULO 10
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