Mundo ficciónIniciar sesiónAquella mirada… era demasiado firme, demasiado imposible de quebrar. Y las palabras de Valentina, las mismas que él ignoró durante tanto tiempo, ahora resonaban con más fuerza que nunca dentro de él.
Doña se apartó lentamente, dejándoles espacio a los dos. Valentina no se movió. Sabía que Alejandro estaba allí. También percibió cómo su madre se alejaba.
“¿Qué pas







