Mundo ficciónIniciar sesiónEl creía que lo tenía todo, no deseaba más cambios en su vida hasta que ella pareció y dio vuelta su mundo. Pero no contaba que su ambición pudo más y acepo un trato, que destruiría su vida. Ella no buscaba amor, solo quería una manada donde descansar una temporada. Estaba maldita y no podía quedarse por mucho tiempo en una sola manada. Hasta que lo vio y se enamoro. Creyó sus promesas y por primera vez se entrego a una relación con un macho que le ofrecía el universo. Pero el mintió y pronto se encontró huyendo. Ahora ella tiene dos secretos y uno de ellos le puede costar la cabeza, si él se entera de que ella escapo con su hijo en el vientre. El otro secreto es más delicado y puede poner a dos reyes de rodillas. Pero el tiempo se acabo para todos y ahora deberá enfrentar su destino, le guste o no, será junto al macho que la lastimo.
Leer másErika StuardoMientras velaba por el guerrero, no pude evitar escuchar cómo se referían a su luna. Al parecer no todos estaban conformes con la elección del alfa. Pero lo que más me sorprendió fue saber que el gama Ciro y Wilo se habían marchado de la manada. Hasta donde pude escuchar nadie sabía bien a donde se dirigían.-¿hace mucho vives en esta aldea?-preguntaba el beta Derek, sentándose a mi lado.-no mucho-respondí, tenía que alejarme y buscar un lugar donde descansar, ya que ocultar mí aura y mi imagen me estaba consumiendo todas las fuerzas. Podía ver la mirada de preocupación de Myriam.-buscamos a una hembra, ella puede estar en peligro. Una mestiza ¿has visto alguna?-comentaba el beta mirándome a los ojos.-los únicos extraños que han pasado por acá han sido ustedes, nadie se aventura más allá del asentamiento de tierras malditas-respondí.-eso supe, pero tenía la esperanza de saber de ella-respondía el beta y antes de que agregara algo más uno de los guerreros lo llamo.-s
Alfa Víctor Stone Estaba furioso, enojado, frustrado, mi lobo no me respondía y cada vez estaba más irritable, ella había desaparecido. Pero sacando eso de lado, las cosas estaban marchando bien en la manada, Isa tenía mi cachorro en su vientre y según los sanadores, hasta la misma bruja que nos atendió, era un macho, presumiblemente un alfa. Eso es lo que esperaba al menos, ya que solo pensar en follarme a Isa u otra hembra me daba asco, por más que intente buscar un alivio a mi creciente deseo, no podía sentir más que repulsión.Mi relación con Cameron continuaba bien, a pesar de que nuestras lunas no se soportaban y hasta se había cortado toda confraternización entre las manadas. A diferencia del alfa Agustín, la situación era cada vez mejor, los contratos continuaban, seguíamos enviándonos insumos y mis guerreros estaban cada vez más preparados. Pero aún así a la manada le faltaba algo.-¿pensarás atacarme alguna vez?, con tantos guerreros y sus entrenamientos-preguntó Cameron, d
Erika Stuardo La aldea en donde finalmente llegamos, no era nada como lo había visto antes, con mis padres habíamos deambulado por muchos lados, llevándome con ellos. Finalmente cuando nos establecimos en el asentamiento de tierras malditas, por fin pude tener una realidad más tranquila, pero aun así, tratábamos de mantenernos lo más alejados del resto. Ahora hacía lo mismo, ocultaba mis dones, recuperaba fuerza y cada tanto, empezaba a practicar para que el agotamiento no sea tanto cada vez que me tocaba usarlos, cuando pasamos por el asentamiento de tierras malditas, use mis dones nuevamente, esta vez me oculté de miradas indiscretas, traté de que ninguno de los habitantes de ese lugar me reconociera y pasé bien, sólo que seguía quedándome débil luego de usarlos. Myriam y Antonio resultaron ser una pareja de rouges, los cuales no podían tener hijos, pero tenían sobrinos y es por eso que querían asentarse finalmente en la aldea. Eran buenos y habían pasado por mucho de a poco les co
Erika Stuardo Corrí por el bosque usando mis dones de invisibilidad y ocultando el aroma, corrí hasta donde ya no pude más. Llegó un momento en que ni siquiera Tory me podía dar más energía. Estaba agotada, pero sabía que si me quedaba por el sector sería atrapada, corrí sin pensarlo hasta que llegué a uno de los ríos, entonces hice lo único que podía hacer, salté al río y me dejé llevar por la corriente. En algún momento volví a ser visible y el cansancio, más el agotamiento me golpearon, no vi las grandes piedras, ni mucho menos los rápidos que se acercaban, solamente pude sentir cada uno de los golpes que recibía mi cuerpo con las piedras, entonces como era de esperar y siendo mi mala suerte, llegó la cascada, era alta y lo único que puede hacer fue tomar aire, la caída sería dolorosa, solo que a mitad de camino en la bajada de la gran cascada, me desmayé.-abre los ojos, estás a salvo por los pelos-escuché decir a la voz, era de una hembra, estaba entumecida por el cansancio y el





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