28. Rouges
Erika Stuardo
La aldea en donde finalmente llegamos, no era nada como lo había visto antes, con mis padres habíamos deambulado por muchos lados, llevándome con ellos. Finalmente cuando nos establecimos en el asentamiento de tierras malditas, por fin pude tener una realidad más tranquila, pero aun así, tratábamos de mantenernos lo más alejados del resto. Ahora hacía lo mismo, ocultaba mis dones, recuperaba fuerza y cada tanto, empezaba a practicar para que el agotamiento no sea tanto cada vez q