Mundo ficciónIniciar sesiónEl día que Evanya descubre que no es hija de los Moretty, su vida se convierte en una deuda que debe pagarse… con su libertad. Obligada a casarse con Alistair Ferraro, un capo mafioso conocido por destruir a quien se le resiste, Evanya entra en un mundo donde el poder se impone… y la voluntad se rompe. Pero Evanya no es débil. Y lo que empieza como una condena, pronto se transforma en un peligroso juego de control, deseo y secretos. Porque mientras Alistair intenta someterla… termina obsesionándose con ella. Y en ese choque, uno de los dos tendrá que ceder… o ambos arderán.
Leer más~ Narra Evanya ~—No soy lo que crees…Al pronunciar esas palabras, sentí como si un alambre de púas se enredara en mi garganta. Cada sílaba me desgarraba por dentro. Decirlo en voz alta… Estaba siendo mucho más difícil de lo que había imaginado.El silencio que siguió fue denso. Pesado. Asfixiante.—¿Que no eres lo que yo creo? —repitió Alistair, despacio. Sin gritar.Y aun así…Sentí el peligro en su tono.—Evanya… ¿a qué te refieres? Habla claro.Tragué saliva.Me levanté de la cama con lentitud, obligándome a sostener su mirada. Aunque una parte de mí suplicaba callar… esconderlo… retroceder…Ya no quería hacerlo.Necesitaba liberarme. Aunque eso significara destruirlo todo.—Alistair… hay algo que te oculto.Sus ojos se clavaron en mí, analíticos, intensos… como si intentara arrancarme la verdad sin que yo dijera una sola palabra. Su mirada me hacía sentir pequeña.Demasiado pequeña frente a él.—Lo sé —respondió con frialdad—. Lo he sospechado.Su mandíbula se tensó.—Ahora habl
~ Narra Evanya ~Habían pasado varios días… y aún no había noticias de Tiffany.Esa escoria que la tenía sabía muy bien cómo esconderse. Por más que Alistair lo intentaba, por más recursos que utilizaba para rastrearlo, no lograba dar con su paradero. Era como si se hubiera desvanecido.Pero, aun así… había algo dentro de mí que se negaba a creer lo peor.Algo que me susurraba que ella estaba bien.O tal vez… solo era lo que yo necesitaba creer para no derrumbarme.Desde aquel día tampoco volví a saber nada de mis padres. Y, siendo honesta, tampoco quería hacerlo.Ellos mismos se encargaron de dejarme claro lo poco que significaba para ellos.Y aunque dolía…Aunque todavía me quemaba por dentro…Sabía que debía aceptar la realidad, poco a poco.Soltar.Dejar de esperar.Dejar de sentir.El sonido de la puerta al abrirse me sacó de mis pensamientos.Levanté la mirada… y ahí estaba él.Alistair.No me dio tiempo a reaccionar.En cuestión de segundos ya estaba frente a mí, y sus labios e
~ Narra Tiffany ~Aún podía sentir el miedo recorriendo mi cuerpo. El frío de la pistola en mi sien, mientras la muerte me respiraba en la nuca.No entendía cómo seguía con vida… cómo había terminado otra vez en manos de la mafia. Yo, que tanto había huido de ese destino… y aun así, ahí estaba. De nuevo atrapada.Pero no me arrepentía. No me arrepentía de haber ayudado a Evanya. Aunque todo hubiera salido mal… aunque nada hubiera servido de nada.Aquel mafioso la había encontrado. La había tomado. La había hecho su esposa. Eso era lo que había escuchado de los hombres que vigilaban aquel almacén.Apreté los labios con fuerza. Mi pobre amiga… seguramente estaba viviendo un infierno en manos de ese hombre. Y yo no podía hacer nada. Aunque… en ese momento, ni siquiera sabía si mi situación era mejor que la suya.Cerré los ojos con un suspiro tembloroso. Apreté la sábana entre mis dedos, sentada sobre la cama, intentando calmarme… pero no podía.Las imágenes volvían sin descanso: el agar
~ Narra Evanya ~Cuando me enteré de que Tiffany había sido secuestrada…Sentí que el mundo se me venía encima.Y no era justo. Nada de esto lo era. Se suponía que yo sería la única involucrada en este mundo oscuro, en esta vida llena de peligros… no ella. Tiffany no tenía que estar aquí. No debía estarlo.Y, aun así, lo estaba.Por mi culpa.La culpa comenzó a apretarme el pecho con fuerza, dificultándome respirar. Tiffany solo había querido ayudarme… había estado a mi lado cuando más la necesitaba. Y ahora, por mi causa, había terminado en manos de ese hombre.Vicenzo.No lo conocía, pero tampoco necesitaba hacerlo .La forma en que Alistair pronunciaba su nombre, la tensión en su mirada, la rabia contenida en cada gesto… todo eso era suficiente para entender que no se trataba de alguien cualquiera. El tipo era peligroso. Mucho más de lo que yo podía imaginar.Un escalofrío recorrió mi cuerpo.Por un momento, el miedo amenazó con dominarme. La idea de Tiffany sola, indefensa, en man
Último capítulo