Estaba sentada en la cama, tratando de poner en orden mis pensamientos, cuando escuché la puerta abrirse.
Dean entró primero, con ese paso seguro que tenía incluso cuando no decía nada. Detrás de él apareció el médico. No lo conocía, pero bastó un vistazo para notar que era de esos hombres que siempre parecían estar de prisa, incluso cuando estaban quietos. Llevaba el maletín colgado de la mano y me observó con una mezcla de profesionalismo y curiosidad, como si ya estuviera analizando cada det